"En la actual coyuntura histórica se suman la Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, el Corolario Trump y su Estrategia de Defensa que imponen prioridad a los intereses norteamericanos en todo el continente, con un llamado a utilizar las fuerzas armadas de la región para frenar, ante todo, la expansión de China (también Rusia y los BRICS); combatir el crimen organizado, narcotráfico y terrorismo; impedir la migración irregular y legitimar el acceso norteamericano a los recursos naturales (como “tierras raras”), sin anteponer la soberanía nacional."