Desde Santiago de Chile

En pleno debate académico se dio lo inesperado. En la Universidad de Salento – Lecce, Italia– mientras varios disertábamos, aconteció algo insólitopara un país considerado como desarrollado y democrático, incluso miembro del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas: se descubrió a un agente de la “policía política” (DIGOS) filmando el acto, en un esfuerzo subrepticio por grabar a todoslos participantes.

La explotación de los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini (bloque 43 ITT) ha vuelto en la agenda política nacional por razones contradictorias que podrían desembocar en un conflicto entre sociedad civil y gobierno. Por un lado, el colectivo Yasunidos anunciaba que el informe de la comisión encargada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) transitorio de auditar las firmas que presentaron para convocar una consulta popular para la no explotación del ITT, les iba a dar la razón en reconocer que la actuación del CNE anterior estuvo llena de vicios legales. Según este colectivo, esto podría dar paso a la consulta popular que debería realizarse al mismo tiempo que las elecciones seccionales.