Los hombres estamos sometidos permanentemente al peligro de que nos acusen de acoso. Yo veo que las mujeres muchas veces denuncian los acosos, es verdad, y está bien que lo hagan, pero a veces veo que se ensañan con aquellas personas feas en el acoso. Es decir que el acoso es cuando viene de una persona fea, pero si la persona es bien presentada, de acuerdo a los cánones, suelen no pensar necesariamente en que es un acoso”, dijo el presidente Lenín Moreno  en una reunión con inversionistas en la  ciudad Guayaquil.

Los microorganismos del correísmo se propagaron por clones y derivaron en la cepa del Morenovirus. No es complicado auscultar el conjunto de síntomas: la improvisación más descuajeringada, la ignorancia en la administración pública, los embelecos con la burguesía, los amarres de parentesco en los cargos, la demagogia extrema, la corrupción desaforada, el discurso grandilocuente de echar la culpa al otro, las decisiones políticas anodinas tipo “tren playero”, la inhumanidad con los indígenas y trabajadores, la persecución judicial y mediática, la violación de la libertad de expresión, la enajenación perpetua de la soberanía, la xenofobia y el racismo infecciosos.

Y Voltaire lo dijo así, como si la sopa siempre fuera primera que el arroz. Con un convencimiento de hombre de ciencia que sugestiona al más incrédulo. Roldán, a quien en Carondelet le llaman el carpintero pobre: porque no tiene ni un metro, debió llorar en silencio como cuando sintió la primera cornada de un becerro en salva sea la parte;la Romo se puso la mano en el pecho y cantó ¡Salve, oh patria! ¡Mil veces Oh patria! ¡Y tu pecho, tu pecho Voltaire!