Y Voltaire lo dijo así, como si la sopa siempre fuera primera que el arroz. Con un convencimiento de hombre de ciencia que sugestiona al más incrédulo. Roldán, a quien en Carondelet le llaman el carpintero pobre: porque no tiene ni un metro, debió llorar en silencio como cuando sintió la primera cornada de un becerro en salva sea la parte;la Romo se puso la mano en el pecho y cantó ¡Salve, oh patria! ¡Mil veces Oh patria! ¡Y tu pecho, tu pecho Voltaire! 

¿El “plan” económico de un país “borracho”?

Cual fiestero “borracho”, sin dinero y con caminar tambaleante, el país regresa al “hogar” neoliberal -así sea a rastras-, de la mano del gobierno de Lenín Moreno (impulsado por la inercia de las medidas de política económica adoptadas por el gobierno anterior). Si bien desde diversas corrientes (derechas, “izquierda” progresista, las otras izquierdas… y demás) se ha acusado al morenismo de no tener un verdadero plan económico, a estas alturas (y con casi medio período de gobierno sobrevivido) parece que el “plan” es la improvisación.