Por Jaime Chuchuca Serrano

Las culturas indígenas crearon sus poblaciones generalmente alrededor de las cuencas hídricas. Desde donde escribo estas líneas, por ejemplo, los cañaris y otras culturas instauraron varias poblaciones alrededor de más de 400 lagunas, hoy conocidas como El Cajas y disminuidas sustancialmente. Los poblados siempre se asentaron cerca de los caudalosos y bellos ríos de la zona. Los países andinos y la mayoría de las provincias ecuatorianas siguen este modelo milenario. Los ríos, lagos, lagunas, vertientes y fuentes de agua tienen una relación dialéctica con la vitalidad y la espiritualidad andina. Es particularmente hermosa la relación ontológica de vida entre el tiempo y la naturaleza (Pacha: tiempo, universo, mundo; Pachamama: madre naturaleza). 

El territorio

Kimsakocha es un territorio conformado por valles y llanuras entre los 2.760 y 3.960 metros sobre el nivel del mar. El complejo de páramos (ecosistemas tropicales de altura) permite una regulación natural del ciclo del agua abasteciendo de líquido a las zonas circundantes en períodos de secano, constituyéndose en una reserva hídrica de alta importancia, reconocida por diversos estudios por ser el principal aporte de aguas para diversas poblaciones y proyectada para más del 30% de la población urbana de Cuenca, además de servir para el riego de amplias áreas agrícolas y de pastizales para la ganadería.