Por Julio Oleas Montalvo*

El famoso economista Paul Krugman ha comparado a Donald Trump con el tercer emperador romano, Cayo Julio César Augusto Germánico, más conocido como Calígula. Ambos gobernaron cuatro años. El romano murió a manos de su guardia pretoriana. Aparentemente el norteamericano dejó de existir cuando Twitter lo bloqueó por mentiroso. Calígula, sinónimo de depravación y caprichosa crueldad tenía, como Trump, un ego gigantesco. Ambos no toleraban la crítica. Al romano se le atribuye la famosa frase “que me odien, siempre que me teman”; “mi belleza reside en que soy rico” dijo, entre otros tantos disparates, el norteamericano. 

Por Natalia Sierra*

El 6 de enero de 2021, el planeta observó el asalto al Capitolio, sede del Congreso, por grupos de estadounidenses partidarios del repúblicao Donald Trump que rechazan el triunfo electoral del demócrata, Joe Biden. Escenas que en los estados fallidos y las democracias restringidas de los países periféricos son habituales, dibujaron la imagen de la democracia imperial como presagio de los tiempos que vienen.