El motivo principal de las movilizaciones convocadas por la Conaie fue económico, pero la respuesta del gobierno se ensañó en otro frente: reavivó el racismo, criminalizó la protesta y se negó a dialogar con quienes considera inferiores. La crisis fue el pretexto; el desprecio, la respuesta.
El planeta tiene las horas contadas y las acciones para ayudar a mitigar el cambio climático son urgentes, en ese marco, compostar es un acto político y revolucionario por el cuidado del ambiente, es también una posiblidad cultural de reorganizar la vida desde abajo.
"No hay un lugar en el mundo libre de plásticos, desde la Antártida hasta lo más profundo de los océanos, cada año al menos 14 millones de toneladas de plástico terminan en el mar, tanto en la superficie como en aguas profundas... Su pequeño tamaño les permite ingresar fácilmente en organismos y tejidos a través de la piel, pulmones y tracto gastrointestinal. Se incorporan a la cadena alimentaria a través del consumo de alimentos contaminados como peces, mariscos y otros productos del mar".
A días de las elecciones presidenciales 2025, conversamos con la socióloga Natalia Sierra, docente universitaria, para entender, desde su visión, algunos elementos que se ponen en juego en las urnas el próximo domingo.
Natalia devela una creciente una fuerza política que desprecia la vida y que, poco a poco, también va echando raíces en el Ecuador, así como lo ha hecho en Europa y ahora en Estados Unidos con Donald Trump.
El exministro de Energía y expresidente de la Asamblea Constituyente, Alberto Acosta, explica la necesidad no sólo de salir de los combustibles fósiles, al ser uno de los principales factores de la carbonización de la atmósfera. Él señala que es una trampa pensar que la alternativa sea la movilidad eléctrica enfocada en los vehículos particulares. “No se trata sólo de cambiar unas fuentes de energía por otras para seguir haciendo más de lo mismo”, afirma Acosta, al contrario de lo que propone la transición energética corporativa.
El crecimiento de la denominada “movilidad liviana” eléctrica en el Ecuador empezó en el transcurso de las restricciones impuestas durante la pandemia por Covid-19 y se incrementó en los años posteriores gracias a la desregulación del sector: son vehículos accesibles económicamente, no se deben matricular anualmente (no tienen placa) y tampoco pagan IVA; sus conductores no necesitan licencia para conducir ni están obligados a usar casco homologado. Estos “detalles” los vuelven apetecibles en cuanto a requisitos y abaratan sus costos, aunque tanta libertad ha afectado en la calidad de motonetas y scooters que se importan. Y ensombrece su potencial como alternativa de movilidad ecoamigable.
La movilidad eléctrica sostenible propone reemplazar el auto a combustión por el de batería de ion litio, pero el cambio no es tan sencillo. La electromovilidad no es una autopista por la que un país pueda transitar sin una estrategia definida, de manera frenética, errática y desordenada: en el caso de Ecuador, hay muchas banderas amarillas en la pista. Las iniciativas para disminuir las emisiones de carbono en la movilidad necesitan de políticas de Estado; el mercado no se autorregula, sólo da espacio para que los más fuertes se impongan. Sin una causa común, un horizonte general, la movilidad eléctrica no llegará a ser sostenible y corre el riesgo de convertirse en una “transición energética corporativa”, sin impacto real a nivel masivo e intrascendente en la protección ambiental.
La transición energética hacia la electromovilidad requiere una reflexión y visión compartidas y una autoridad responsable que marque el horizonte hacia el cual nos dirigimos. Esta transformación profunda debe abordar las causas estructurales del cambio climático y promover modelos de producción y consumo más sostenibles, garantizando una transformación justa y equitativa para toda la población nacional.
En su nuevo plan de GIRS y frente a la brillante idea de un complejo ambiental, el municipio de Quito ha propuesto compensar monetariamente a la empresa que gestione los residuos en la capital si no llegan a recolectar las 2 mil toneladas diarias, así se informó en la socialización que organizó la Secretaría de Ambiente, Emaseo y Emgirs con las organizaciones sociales, ambientales, recicladores de base, el pasado 12 de junio en el Colegio de Ingenieros Civiles.
En las demandas por los derechos de las mujeres, se proclama que "ninguna se quede atrás". Sobre la base de esa propuesta profunda, les invitamos a conocer la situación de las mujeres indígenas amazónicas en el Ecuador, su lucha frente a la violencia de género, por la igualdad de oportunidades y la defensa del territorio. Para ello conversamos con la dirigente de la Mujer y la Salud de la Confeniae, Nemo Guiquita.
La violencia de género en la Amazonía no se evidencia en las estadísticas oficiales ni en los esfuerzos que hacen las organizaciones sociales por recopilar información.De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, en 8 años de registro de femicidios (2014-2022), son 43 las víctimas de la violencia machista, número que no da cuenta de lo que enfrentan las mujeres indígenas amazónicas y que impiden ver los secretos que calla la selva.
Se cerraron los diálogos en la Comisión de Derechos Colectivos, Mesa 6, y conversamos con el Secretario Intercultural Bilingüe, Rómulo Antún, sobre los resultados para la Educación Intercultural Bilingüe. Tras la firma de Acuerdo Mineduc-Seis, todo el sistema intercultural bilingüe pasa a la Secretaría, la misma que adquiere la calidad de ministerio. La autonomía que demandaban los movimientos indígenas ha sido conquistada.
La Educación Intercultural Bilingüe constituyó parte de las exigencias del paro nacional de junio pasado. Pero más allá de las mesas de negociación, "la educación de indígenas para indígenas" afronta diversas realidades sin perder el horizonte: formar a ciudadanos orgullosos de su ser indígena, comunitarios, con apego a la Pacha Mama y en un proceso de constante revitalización de las lenguas ancestrales. Este es un reportaje de una parte de este complejo sistema de educación alternativa.
Desde 2018, en América Latina se han registrado varios triunfos de fuerzas de izquierda y/o progresistas. Cada proyecto político llegó al poder con sus propias condiciones políticas que no suelen ser muy evidentes como la falta de mayorías parlamentarias, sociedades profundamente divididas, poderes fácticos que mandan por sobre cualquier gobierno y que no están dispuestos a perder un milímetro de poder. A estos factores, se debe agregar que son gobiernos que tras más de dos años de pandemia, el gran confinamiento y la guerra del gobierno de Rusia contra Ucrania, llegan a administrar la escasez.
Las y los jóvenes venezolanos, sin papeles, residentes en el Ecuador no pueden acceder al Sistema de Educación Superior. Sus sueños de estudiar una carrera u optar por un trabajo se truncan una vez que terminan el colegio y prácticamente "no existen". También hay quienes no tienen documentos de identificación vigentes y no pueden legalizar sus títulos. El proceso de regularización, establecido en el decreto No. 436, se convierte en una pequeña esperanza de mejorar sus proyecciones futuras. Te contamos la historia de Joryani.