Por Ela Zambrano

Esta semana, el Estado ecuatoriano recibió la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, mediante la cual se le responsabiliza por la violencia sexual que sufrió la adolescente Paola Guzmán Albarracín durante dos años, frente a la indiferencia de los sistemas educativo, judicial, y quien encontró como única salida, la muerte.  

Por Paulina Escobar*

Si las palabras tuvieran el valor de sus acepciones no necesitaríamos de normas. La ética, por ejemplo, es para los ilusos, para quienes no aprovechan “un buen momento”. Experiencias de plagio o deshonestidad académica son tan cotidianas en la universidad que ni siquiera nos ruborizan. Y, sin embargo, la ética debería estar presente en cada acto, incluso más allá del mundo académico.

Por Andrés Gómez*

El coronavirus alteró la forma en la que veíamos la educación. Debido al confinamiento, las instituciones en todos sus niveles se han visto obligadas a implementar la educación virtual. Un golpe muy fuerte tanto para padres, estudiantes, profesores y autoridades por que el Ecuador no estaba listo y tampoco estaba con el interés de incursionar en estas nuevas modalidades de educación.

 

Por Jonathan Báez Valencia

Tomado de la Unidad de Análisis y Estudios de Coyuntura 

En los últimos días los recortes presupuestarios a los salarios a las Universidades Públicas desencadenó una serie de protestas por su restitución, ya que afecta el funcionamiento para la formación de personas de escasos recursos que ven en lo pública la posibilidad de mejorar su bienestar y, al mismo tiempo, aportar a la sociedad con su trabajo, como por ejemplo los miles de servidores de la salud, formados y formadas en las aulas de estas universidades que luchan por sostener vidas.

Por Hugo, el búho

Cuenta la leyenda, así empezó mi abuelito a contarme la historia de Agustín, o “Agus”, como lo llaman sus allegados; o “Gus” como lo nombran sus vecinos; o “Tín” como lo denominan sus amigos banqueros, es un hombre pragmático, al que de pequeño le regalaron un chanchito de acero para que aprenda el valor de ahorrar. Cuando ya estaba lleno, sus padres le soldaban la ranura de las monedas y tiraban el chanchito a la piscina. “Agus” tenía que lanzarse y sacar la alcancía del fondo. En una de esas zambullidas se demoró más de la cuenta, y desde ahí tiene alojada una burbuja en el cerebro que se expande cada que le nombran la palabra: “dinero”.

Profesores, sobre todo secundarios, que laboran entre 10 y 16 horas diarias desde sus hogares, fustigando al tiempo para complacer a la familia propia y a la entenada (sus alumnos). Extensas jornadas académicas que incluyen tediosas reuniones de planificación para cumplir con objetivos de aprendizaje armonizados con valores que en la vida real son desechados – en buena medida – por la praxis de quienes sin estupor entremezclan con mirada unidimensional a la filantropía con la solidaridad.

El inicio del periodo escolar en las regiones Sierra y Amazonía levanta expectativas y dudas de estudiantes, padres de familia, docentes y dueños de negocios educativos. Cumplir con las planificaciones académicas realizadas el año anterior, desarrollar destrezas y habilidades en los alumnos, compartir nuevos conocimientos, no sobrecargar de tareas a los estudiantes, dosificar la dificultad de las asignaturas, solventar los costos de la educación privada y obtener ganancias, son algunas de ellas.