Donde el autor descubre que sembrar su propia comida no ha sido tan fácil 

(I Parte)

Cuando uno tiene su corazoncito a la izquierda y quiere cambiar el mundo, la alimentación es un buen tema para empezar. Tal vez porque, cuando uno investiga un poco, es fácil entender que ese mismo sistema agro-industrial que poco a poco les quita las tierras a los pequeños campesinos o quiere quemar la Amazonía para poder sembrar soya de exportación, ese sistema es el que nos vende comida chatarra, con altos contenidos de azúcar o de carbohidratos.

El 15 de enero de 2019 se deberá recordar por un fallo histórico a favor de las demandas de las organizaciones campesinas en el Ecuador: frente a una pequeña sala de la Casa Judicial de Quevedo, que se llena con unos veinte espectadores que traen banderas rojas y visten sombreros, un juez constitucional declara que los cultivos de soya transgénica encontrados en la provincia de Los Ríos a finales del año 2018 son inconstitucionales, “violan el derecho a la vida, a la tierra, la salud, la alimentación y atropellan los derechos de la Pachamama”.