Por Carlos Villacís*

La realidad y la ficción se parecen tanto que, en estos tiempos profundamente mediáticos, es muy dificil distinguir las líneas que la separan. Esto aconteció en estos días, ante nuestros ojos, en las últimas elecciones presidenciales realizadas en los Estados Unidos, donde triunfó el demócrata Joe Biden, enterrando al fascista republicano Donald Trump.

Por Perla Trevizo*

En el 2016, la elección de Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos tomó a los medios de comunicación de todo el país por sorpresa; a raíz de eso se comprometieron a incluir en sus redacciones a las distintas comunidades que conforman esta nación. Esto supone a conservadores, aquellos en áreas rurales (un grupo complejo por sí mismo) y, sí, a los latinos.

Por Jaime Chuchuca Serrano

A día de hoy, EE.UU. sigue siendo la principal potencia mundial aunque está siendo desplazada en varios asuntos estratégicos por China, con la que se disputa la hegemonía mundial. De 1944 a 1991, EE.UU. consolidó el imperialismo financiero y venció a la Unión Soviética en la guerra fría. El capitalismo tiene varias fracturas irreparables y desde 2008 ha caído en una crisis hasta ahora insuperable, peor con la pandemia en la que varios mercados fueron bloqueados y se contrajo la producción. La reacción ciudadana se reactivó con las movilizaciones mundiales desde agosto y entraron al corazón de norteamericano con el asesinato de odio a George Floyd.

Por Julio Oleas Montalvo*

En diciembre de 1823, el presidente James Monroe declaró que cualquier intervención europea en América sería considerada como una agresión contra los Estados Unidos. Esta afirmación ─la doctrina Monroe─ no impidió que el Reino Unido y otros países del Viejo Continente colonizaran los mercados de los recién liberados territorios del Imperio español. Pero, a lo largo del siglo XIX, EE.UU. ganó competitividad y en el siglo XX el espacio comprendido entre México y Tierra del Fuego se convirtió en su patio trasero, el America’s Backyard donde T. Roosevelt ejerció sin contrapesos la política del gran garrote. La doctrina Monroe fue la base histórica del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR, 1948) y de la Organización de Estados Americanos (OEA, 1949), “sistema” que se completó en 1958 con la creación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Por Jaime Chuchuca Serrano

Después de la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. se convirtió en el centro imperialista mundial. Europa continúo bajo su égida y la guerra fría con la URSS duró hasta el desplome de esta última en 1991. Sin embargo, desde 1929 no había tenido una crisis tan abismal como ahora. El desgobierno del republicano Donald Trump es el gran culpable. La contracción del PIB del segundo trimestre de 2020 fue de 9,5%, algunos creen que el espasmo en el consumo llega al 32,5% o 35%*. El economista estadounidense James Kenneth Galbraith, así como otros, dicen que la principal causa de la contracción del PIB es la caída del consumo. 

Por Jaime Chuchuca Serrano*

El Presidente de los EE.UU., Donald Trump, se encuentra en una situación desesperada. Sus aspiraciones por la reelección están siendo truncadas por las mismas políticas públicas que aplicó en su gobierno. En política interna, declaró la guerra a los migrantes, aunque son la principal fuerza trabajadora. Acabó con el programa de salud Obamacare y entregó la salud a las clínicas privadas y aseguradoras. El estadounidense promedio tiene pagos pendientes con la salud. A pesar del poderío económico, militar y científico, la potencia mundial ha sido impotente ante el coronavirus y cuenta con más de 150 mil fallecidos (al 20 de julio de 2020).

Por Jaime Chuchuca Serrano

Desde el siglo XV en adelante, los europeos aniquilaron miles de poblaciones después de su invasión a América. En algunos territorios exterminaron comunidades enteras con trabajos forzados de hombres, mujeres y niños indígenas. La modernidad capitalista nacía con la esclavitud. El saqueo de África proveía de mano de obra esclava, así también lo hacía de Australia.

Por Francisco Escandón Guevara

La muerte de George Floyd es un nuevo detonante de la ira popular en los Estados Unidos de Norteamérica. La asfixia provocada por el policía expresa la desproporcionada violencia con la que actúan las fuerzas coercitivas estatales y su carácter fascista, pues históricamente la brutalidad de la gendarmería está agravada el por odio racial.

Por Jaime Chuchuca Serrano*

La guerra económica de EE.UU. y China va tomando el cariz de permanente. En el escenario de crisis, primero el gobierno chino acusó a EE.UU. de diseminar el virus en Wuhan usando soldados estadounidenses, ahora Trump le imputa a China. La guerra de la información se suma a la carrera por encontrar vacuna o fármaco alguno. (A propósito EE. UU. aprobó el Remdesivir para el tratamiento de la covid-19 con escasos estudios y millonarios contratos).