El levantamiento indígena de octubre

¿Fin de un gobierno o fin de un régimen? Eso es lo que toca definir al calor del levantamiento indígena que acaba de convulsionar al país. Si entendemos a un régimen como el modelo de estructuración de las relaciones de poder durante un período determinado, podemos afirmar que el régimen actual se inauguró con el ascenso al poder de Lucio Gutiérrez en 2002. En ese momento fue determinante la irrupción del movimiento indígena, que venía movilizándose desde una década atrás.

Aunque hay quienes pueden criticar los resultados de las movilizaciones de octubre en el Ecuador, yo diría que ganamos muchas de las cosas que habíamos perdido, sobre todo repusimos la posibilidad de reapropiarnos de la historia aunque el futuro siempre sea incierto. Pero para avanzar necesitamos hacer balances de los claros y oscuros que nos mostró la jornada.

Al igual que en la historia antigua heleno, judeo, cristiana en que la moral y la ética europea fuera edificada bajo preceptos religiosos con los cuales se crearon normas de convivencia patriarcales de dominación, el cinismo posmoderno parece echar raíces para regir el Siglo XXI, incidiendo amargamente en la reproducción simbólica de la sociedad actual.

Una reflexión sobre las manifestaciones indígenas en respuesta a las recientes medidas económicas en el Ecuador

Desde que se iniciaron las protestas, el tres de octubre de 2019, cuando el  presidente ecuatoriano Lenín Moreno anunció medidas económicas, el llamado “paquetazo”, nos enfrentó a un momento histórico de una realidad cruel y violenta que no han logrado superar los países latinoamericanos desde la independencia.