Por Patricia Yallico* /Publicado originalmente en Acapana

Hemos naturalizado tanto la ausencia de las mujeres, que vemos normal que el directorio de las organizaciones indígenas esté conformado en un 90% por hombres. Recordemos el diálogo entre el movimiento indígena y el gobierno de Lenín Moreno durante el levantamiento de octubre de 2019, transmitido por cadena nacional: en la parte frontal de la mesa, el Presidente, el delegado de la iglesia y los mediadores de la ONU; a un costado los ministros de gobierno y, al otro, la delegación del Movimiento Indígena, compuesta en su mayoría por hombres.

Por Leonidas Iza Salazar*

Hay personas malintencionadas que con su odio intentan dividir al Movimiento Indígena (MI). Pierden su tiempo. Pues estamos prestos/as a defender el sagrado principio de la unidad, como nos enseñaron nuestros mayores. Y cuyas máximas expresiones se condensan en los levantamientos, desde el primero, y en las gloriosas jornadas de Octubre 2019. Las luchas sostenidas en el transcurso de los siglos por los pueblos del Abya-Yala nos enseñan que por encima de los intereses individuales y de las vanidades de escritorio, debe prevalecer lo comunitario, lo colectivo, que de tiempo en tiempo reinventa el mundo y permite aprender y madurar al movimiento popular en general.

Por José Luis Bedón*

Desde el Primer Levantamiento de las Nacionalidades y Pueblos en 1990, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) ha sido objeto de reiterados intentos de división impulsados por sectores sociales que ven en ella una amenaza al orden establecido. Las clases dominantes, particularmente los terratenientes de la Sierra, rezagos de un régimen colonial basado en la propiedad feudal sobre la tierra, ligados a un sector jerárquico de la iglesia Católica (Opus Dei[1]) se declararon en los enemigos de la emergente organización social que inició una serie acciones de lucha por ser reconocida como nuevo actor social y político; que más allá de la tradicional lucha campesina, percibida así por un sector de la izquierda en un momento anterior de la historia, planteaba una lucha por el reconocimiento y la autonomía de las nacionalidades y pueblos indígenas del Ecuador. A pesar de ello, la emergente Conaie, devenida de organizaciones precedentes como la Federación Ecuatoriana de Indios (FEI), fundada por el Partido Comunista del Ecuador, se nutre de la ideología de la lucha de clases y la transformación revolucionaria de la sociedad para enarbolar y ampliar su propia agenda.

Por Pacha Korikilla*

Controvertido por sus expresiones, Atawallpa Oviedo, compañero de campaña del candidato de Pachakutik, Yaku Pérez, aclara algunas de sus últimas declaraciones en relación a la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y Leonidas Iza, presidente del Movimiento Indígena Campesino de Cotopaxi (MICC).

Atawallpa, ¿Qué opinas de las elecciones en Ecuador?

Lo veo con mucho desencanto, se ha aprendido muy poco del pasado. El ecuatoriano es fácilmente manipulable, en una campaña de dos meses se puede influenciar al votante y conducirlo a que apoye por un determinado candidato. Se lo puede ver incluso en intelectuales y académicos que se dicen de izquierda, quienes combatieron al correísmo por 10 años, pero que en última instancia han terminado votando nulo o por Andrés Arauz (UNES), bajo el argumento de que no creen en las elecciones o de que Yaku Pérez (PK) no respondía al 100% de sus expectativas, por ciertos anuncios que consideraban medidas neoliberales. 

Por su parte, el candidato del correísmo seducía hábilmente con “paz y amor”, bien asesorado para decir lo que había que decir y hacer, para tratar de contentar a casi todos, a sabiendas de que en una campaña electoral se puede ofrecer de todo, pero que luego no se cumple lo prometido. Ningún gobierno ha cumplido sus promesas. Eso es la democracia, ofrecer el paraíso para ganar los votos necesarios y luego darle el infierno, manteniendo al pueblo siempre abajo para que sigan votando por los de arriba.

Por Alejandro Moreano*

1. El triunfo de Octubre en las elecciones 2021

Sorprende encontrar afirmaciones tanto de la candidatura de Pachakutik –Floresmilo Simbaña, incluida la izquierda radical, Alejandra Santillán- cuanto de las filas del “progresismo” –Andrés Arauz- que proclaman los resultados de las elecciones del 7 de Febrero de 2021 como una contundente derrota del neoliberalismo –refiriéndose a Guillermo Lasso y Lenín Moreno-, y un triunfo de ambas tendencias que sumadas sobrepasan el 50 %, tal como ocurrió en las elecciones bolivianas donde la candidatura de Luis Arce del MAS, integró los votos de movimientos indígenas y progresistas y alcanzó el 55 % del total.

La derrota del neoliberalismo –Lasso, Nebot y Moreno- sería aún más espectacular si consideraríamos incluida la votación de la Izquierda Democrática, dada la larga época de Rodrigo Borja enemigo de la derecha -Febres Cordero y Nebot como sus mayores oponentes- y proclive a posiciones desarrollistas. En tal medida, la votación ecuatoriana del 7 de Febrero se parecería entonces a la del referéndum de Chile en que las posiciones de la derecha tuvieron apenas el 20% del total de votos. En efecto, en el Ecuador, la derecha abiertamente neoliberal tuvo apenas el 20 % de los votos.

Por Ileana Almeida 

La imagen que la mayoría de los ecuatorianos tiene  de los indígenas es ajena y lejana. La palabra indígena apenas se ha pronunciado en los discursos de los presidenciables. Sin embargo, los antepasados de los indígenas han existido en el territorio ecuatoriano durante miles de años y  ahora sus descendientes sobreviven con su propia personalidad y problemas. La deteriorada imagen que se ha forjado de ellos se origina en la injusticia de los tiempos coloniales, en la usurpación de tierras, la  negación de las culturas y el desconocimiento de las lenguas, y en la explotación económica y ecológica.

Por Atawallpa Oviedo Freire*

El término “felipillo” hace referencia a un personaje que se vendió a los conquistadores monárquicos, y desde ahí se utiliza para hacer relato de quienes traicionan a su cultura y reniegan de sus ancestros.

En estos 500 años han habido algunos “felipillos” indígenas que han negado sus raíces y han terminado abrazando teorías coloniales patriarcales, antropocéntricas, reduccionistas, hegemonistas. La mayoría de mestizos también lo han hecho, pero hay casos emblemáticos, por ejemplo, en los Andes, el de los mestizos Guamán Poma de Ayala, Juan Yamqui Salcamayhua, Tupak Amaru (Gabriel Condorcanqui), Micaela Bastidas, Eugenio Espejo, quienes más bien optaron por sentipensar desde su cultura madre y por seguir tejiendo la vida junto a sus ancestros andinos. 

Por Atawallpa Oviedo Freire*

Voy a empezar por el final, por la rueda de prensa brindada por el presidente de la CONAIE, Jaime Vargas, y el presidente del MICC, Leonidas Iza, en la cual, particularmente Iza retó a debatir a sus contrincantes o adversarios al interior del movimiento indígena y de la izquierda en general: sí el movimiento indígena era o no de izquierda socialista-comunista. Y él inscribiéndose en esta última concepción. 

Por Gerard Coffey y Ela Zambrano

Quito, 19 de octubre de 2020.- Un año después del estallido, Línea de Fuego conversó con el pensador Alejandro Moreno sobre las significaciones de octubre de 2019 en contraposición con la agenda neoliberal del gobierno de Lenín Moreno, la pandemia y las repercusiones que se expresan en la papeleta electoral.

Alejandro Moreano es uno de los mayores exponentes de la tradición crítica ecuatoriana. Infatigable pensador en torno a la historia política y cultural del país, la emergencia de la modernidad, la idea de emancipación y la crítica al poder, la creación literaria en Ecuador y América Latina

Por Andrés Gómez

En los siglos XVI – XVII se tenía la idea de obediencia al poder político desde un fundamento religioso, se tenía que venerar y respetar al rey porque era el representante de Dios en la Tierra, así podemos encontrar al luteranismo, que con esa lógica fue pieza importante para la constitución de una teoría política absolutista. En esta época la resistencia estaba castigada, no se podía desobedecer al rey. 

Por Adriana Rodríguez Caguana

Hace un año, en octubre de 2019, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) volvió a ser protagonista de un levantamiento popular que estremeció las estructuras coloniales de un país que, a pesar de ser “plurinacional e intercultural”, continúa mostrando sus estructuras racistas.