Por Apawki Castro*

Existe una clara necesidad de ocultar, tapar, desconocer y maquillar los intereses con los que están tomando decisiones quienes están al frente del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik, el brazo político electoral de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), se esfuerzan por poner en cuestionamiento la fuerza y legitimidad de la estructura organizativa ganada con décadas de lucha.

Por Atawallpa Oviedo Freire *

El racismo es cada vez más fuerte, pero no solo entre los racistas, sino que se han introducido algunas características entre los racializados. Yaku Pérez, prefecto de Azuay,  ha sido candidatizado por Pachakutik para la Presidencia del Ecuador, e inmediatamente todos los racistas han aparecido para deslegitimarlo por su apariencia física y no tanto por otras condiciones.

Después del levantamiento de octubre, el movimiento indígena se ha convertido en monedita de oro electoral. El que menos quiere arrimarse a la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) o a Pachacutik para conseguir una candidatura. Poco importa la fuerza social demostrada en octubre o el potencial del proyecto plurinacional, o los cuestionamientos concretos a las viejas formas de poder o los eventuales cambios civilizatorios que subyacen a las luchas indígenas. Como tantas otras veces en el pasado, la política termina desleída en las urnas.