Resulta imposible llegar con recetas provenientes de otras realidades y otras circunstancias. Lo que si puede es compartir experiencias, nada más que eso. Experiencias, que para ser provechosas deben partir de lecturas críticas con el fin de ofrecer opciones que podrían ser analizadas en función del actual proceso constituyente en marcha.

Cuando escucho a connotados “constitucionalistas” decir que con una consulta o reforma constitucional se puede suprimir una función del Estado como el Consejo de Participación Ciudadana, no puedo más que notar su relación directa con el régimen. Hace pocos año, estos mismos profesionales decían que la única forma de hacer cambios de la estructura del Estado era el camino constituyente.