Por Jaime Chuchuca Serrano*

Después de un año de la explosión pandémica es concluyente que China, Rusia, algunos países orientales y Cuba lograron solucionar las necesidades básicas de la población referentes a la alimentación y servicios públicos. En la mayoría del mundo occidental se aplicó económicamente el sálvese quien pueda y un vacuo clientelismo. Las reglas de control biopolítico fueron dirigidas a la coerción, restricción, cuasi encarcelamiento y solo en una parte insignificante a la salud. Las grandes potencias que tienen posibilidades solucionar las necesidades económicas de la gente, han operado más bien para el salvataje del sector privado. Los gobiernos de la periferia han recurrido al salvataje privado a través del endeudamiento público y sus políticas han creado una psicosis generalizada.