"Es decir, para poder adquirir los bonos que resultaban impagables se necesitaba dinero, que se obtuvo emitiendo nuevos bonos. En ambos casos en condiciones ventajosas para los tenedores viejos y para los nuevos, que bien pueden ser los mismos (incluyendo tenedores nacionales). En este escenario, como sucede siempre, el capital financiero especulativo es quien más saca tajada de este tipo de operaciones."
La emergencia sanitaria en el Ecuador continúa: a esta altura son más de mil contagiados, hay decenas de muertos y son pocas las personas que logran recuperarse. El coronavirus se expande mientras es cuestionado el liderazgo del gobierno de Lenín Moreno, pues las medidas para enfrentar la pandemia son insuficientes y no logran detener su propagación.
En momentos que el país necesita volcar todos los recursos posibles a enfrentar la crisis sanitaria del coronavirus, el pago de 1.230 millones de dólares por servicio de la deuda pública simplemente es inhumano. Ninguna obligación financiera puede estar por encima de la urgencia de salvar vidas.