"Una élite que no aporta a la cultura, más bien expresa la degradación cultural, más bien la sabotea, incentivando e impulsando lo que se viene a llamar el sistema mundo cultural de la trivialidad. Esta élite tiene súperganancias sin hacer nada, dejando el trabajo técnico administrativo e investigativo a un conglomerado importante de científicos, ingenieros y técnicos, que vienen a ser algo parecido a un proletariado altamente calificado, que permite las ganancias y súperganancias de gente ociosa. Ese es el capitalismo tardío en pleno crepúsculo de la civilización moderna."