¿Qué pasa por tu cabeza cuando existen crímenes en tu ciudad y descubres que una parte de ellos se atribuyen a una sola persona? En una sociedad tan violenta y violentada, como la del Ecuador de los últimos ocho años, es posible que te produzcan alarma. Pero, como la vida sigue, en el fondo, sabes que no hay razón para creer que tú serás la siguiente víctima...