"La normalización de la crueldad conlleva un círculo de violencia donde las víctimas se convierten en verdugos. Pueblos que han sufrido genocidio se convierten en genocidas, familias que han sufrido violencia criminal piden tortura y ejecución de los delincuentes, incluidos niños y adolescentes. Detrás de esto hay un cinismo gubernamental, Estados de derecho que permiten la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, masacres carcelarias, muerte por inanición de las personas en las prisiones, estamos hablando de situaciones carcelarias letales. Las cárceles como zonas de no-derecho donde el Estado suspende protecciones es la aplicación del penalismo necrótico."