Telón de fondo negro. De luto. Ya no aparecen ni los símbolos patrios. Parece una foto del Cartel de Sinaloa y sus máximos capos. Solo parece. Parece. Se les nota el miedo en la mirada. Huyeron a Guayaquil a que el Nebot los proteja: ¡Por diosito, Jaime, danos una manito y posada para mi gente! Vos sabes, los indios son cosa seria, no hacen caso, me secuestran militares y hasta me queman tanquetas. ¡Qué miedito!