Al país lo han saqueado  a lo largo y ancho de su historia y geografía, casi siempre lo han hecho los políticos y sus castas económicas, digo casi siempre porque en redistribución o compensación histórica el pueblo ecuatoriano, fundamentalmente el pueblo de Guayaquil siempre asoció; revuelta,  revolución,  relajo y saqueo contra la propiedad privada como acción contra el poder.

A Lenín Moreno solo le tomó un día ponerse a la altura de presidentes ecuatorianos represores como Rafael Correa y León Febres Cordero. María Paula Romo, en cambio, ha venido destruyéndose paulatinamente de mano de una policía que ha podido dar rienda suelta a la violencia, justificada y aplaudida por la ex académica que antaño denunciaba la criminalización de la protesta social y que ahora es la principal gestora de esta criminalización.

Han pasado cerca de siete meses luego del último proceso electoral y el escenario político nuevamente se empieza a mover. Los máximos dirigentes de los partidos se trasladan de un lugar a otro para captar potenciales votantes, mientras sus discursos avizoran “milagrosas panaceas” frente a la grave situación financiera que vive el Ecuador y que se traduce en un ‘paquete’ de medidas económicas con amargo sabor a despojo.

#OrangeShirtDay: Los sobrevivientes de los internados hablan, buscan la verdad y la sanación

El 30 de septiembre o el #OrangeShirtDay se ha convertido en Canadá, y lentamente en los EE. UU., en un día de resistencia y resiliencia para los varias generaciones de sobrevivientes de los internados indígenas: una cruel práctica colonial de separación de familias y niños, forzados a una “asimilación” en la sociedad capitalista cristiana blanca, que comenzó en la década de 1860 y duró más de un siglo.