"Los crímenes expuestos en los archivos de Epstein y las imágenes del genocidio del pueblo palestino no pueden ser contenidas en ningún concepto que las explique, que las neutralice. Esta información tiene una oscuridad iluminada que expone la cosa siniestra que se resiste a ser integrada en algún marco de comprensión. El monstruo quiere mostrase en su inmundicia, sin argumento, sin explicación, quiere imponer su maldad para que sea aceptada tal cual es en su crueldad. No busca una máscara que lo encubra, un concepto que lo neutralice, no busca un chivo expiatorio a quien culpar, solo se muestra impúdicamente en su desnuda inmoralidad y su cínica maldad. No hay vergüenza, no hay culpa, no hay arrepentimiento, solo hay goce perverso."
"... en las consultas tramposas de los gobiernos que nos llaman a decir si a todo lo que nos hace daño como pueblo, hemos logrado decir NO, sobre todo en la última. Por eso creo que el NO es mucho más que un No del juego político liberal, es un NO anticolonial que deviene en un NO anticapitalista. En esta ocasión es un NO al patrón de la oligarquía bananera y un NO al colonizador gringo en la época del necroliberalismo. Estamos aprendiendo a decir firme y fuerte NO."
"Ahora bien, digamos que vamos a asumir que lo que buscan es redactar una nueva Constitución que dé salidas a los problemas más acuciantes del país, lo cual, de hecho, no es así, pues, las declaraciones del presidente, de sus ministros y de sus opinadores mediáticos y digitales dicen lo contrario. Creo que, en toda nuestra historia republicana, la Asamblea Constituyente del 2008 es una de las que tuvo una participación mayoritaria de sectores sociales representativos de la diversidad del país, por lo que avanzó en derechos, ya que recogía las demandas y expectativas de la gran mayoría de la sociedad que buscaban mejorar las condiciones de vida en el país."
"Veo la imagen una y otra vez y se me parte el corazón y pienso que su acto habla por todas las madres que tenemos que salvar la vida de nuestros hijos, en contra de toda conspiración por arrebatárnoslos. Pienso en los 4 niños de las Malvinas, en los bebés que han muerto por falta de cánulas de 2 dólares o por ser infectados de bacterias en los hospitales por falta insumos de limpieza; en los niños y bebés asesinados por las balas de sicarios lanzados a la muerte; en las niñas y jóvenes violadas, explotadas y asesinadas en la guerra del capital criminal; y en los miles de jóvenes tragados por la mafias."
"La política del miedo y las noticias diarias de la criminalidad y la corrupción, hacen de la violencia y del asesinato simbólico y biológico una fatalidad. En otras palabras, construyen una subjetividad que acepta el asesinato social, cultural y biológico como un destino que no es posible evadir, solo queda resignarse y aceptarlo."
"La normalización de la crueldad conlleva un círculo de violencia donde las víctimas se convierten en verdugos. Pueblos que han sufrido genocidio se convierten en genocidas, familias que han sufrido violencia criminal piden tortura y ejecución de los delincuentes, incluidos niños y adolescentes. Detrás de esto hay un cinismo gubernamental, Estados de derecho que permiten la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, masacres carcelarias, muerte por inanición de las personas en las prisiones, estamos hablando de situaciones carcelarias letales. Las cárceles como zonas de no-derecho donde el Estado suspende protecciones es la aplicación del penalismo necrótico."
La caída del Muro de Berlín, entre otras muchas cosas, significó una derrota ideológica para la izquierda mundial que fue ratificada con la política de combate al terrorismo pos atentado del 11 de septiembre.
Siempre los mandatarios muestran un escenario, resultado de su gestión, que no se corresponde con la realidad, sin embargo, la no correspondencia entre el discurso del presidente Daniel Noboa con la realidad es escandalosa.
El 19 de mayo de 2022, día que allanaron 10 domicilios en 3 provincias del país y detuvieron a 6 militantes guevarista y 2 dirigentes indígenas, advertimos que se venía una política agresiva de criminalización de la lucha social.
El engaño del populismo plebiscitario conduce necesariamente a un enfrentamiento violento de insultos y descalificaciones, que nada tienen que ver con el diálogo que define un proceso de democracia participativa y directa, que debería ser la consulta al pueblo. Es así que, durante toda la campaña previa a las votaciones del referéndum del 5 de febrero hemos asistido a una violencia política cada vez más agresiva, sobre todo de parte de los sectores alineados con el gobierno.
Leer este año que termina desde la prudente distancia de la sociología o la política no solo me parece una hipocresía académica, sino que me resulta imposible hacerlo. Este año, como aquel 1986, he sufrido de forma directa el peso de la injusticia y la violencia del poder del Estado en mi vida.
La desaparición de María Belén Bernal y su posible feminicidio perpetrado en las instalaciones de la Escuela de Policía de Pusuquí por su esposo, el teniente e instructor de la Policía Nacional, Germán Cáceres, evidencia de forma nítida que el problema no es el comportamiento machista y violento de un individuo, sino el modo de ser y operar de toda una institución. No es cualquier institución, estamos hablando de la Policía Nacional, supuestamente encargada de velar por el bienestar y seguridad de las y los ciudadanos que habitamos en este país.
Nelson Mandela decía que un país solo se conoce en sus cárceles y hoy les puedo decir que es verdad. No me quiero comparar con el gran dirigente sudafricano, pero cuando un gobierno despótico y corrupto, me calumnia e inventa mentiras sobre mí para condenarme, tal como en su momento lo hicieron con Mandela, es inevitable inspirarse en él para resistir el encierro y las calumnias.
Para ciertos académicos, las protestas sociales y sobre todo los levantamientos indígenas que han marcado la historia democrática de este país, no responden a un hartazgo e indignación de la sociedad, especialmente de los sectores más empobrecidos, debido a las políticas económicas depredadoras que implementan los malos gobiernos y que genera miseria, sino a un plan oculto y malévolo para acabar con la vida democrática del país.
No es profesional que la información que se utiliza en el reportaje tenga como fuente casi exclusiva las indagaciones de la Fiscalía, sin considerar seriamente la versión de los abogados defensores y de los familiares. Estableciendo, de este modo, una dañina condena pública a nuestros familiares que aún están en etapa indagatoria y tienen el derecho a la presunción de inocencia.