La medida  de cuarentena adoptada por todos los países ha hecho visibles muchos problemas que atraviesa América Latina y no son de ahora, esta región siempre ha sufrido el embate de problemas sociales. Esta ocasión vamos a centrarnos en uno de los problemas que afecta a varias partes del mundo y que azotan sobre todo a la mayoría de personas de escasos recursos y en condición de vulnerabilidad.

El huracán Katrina fue el décimo segundo ciclón que se formó en la temporada de huracanes del año 2005. Empezó a formarse al sudeste de las Bahamas, en el Caribe, a partir del 13 de agosto de ese año. El 24 de agosto se encendieron las alarmas, pues tomó una intensidad capaz de provocar inmensos daños en las zonas por donde se pronosticaba su desplazamiento y porque apuntaba hacia los Estados Unidos.

De la vulnerabilidad de la agroexportación a la resiliencia de la soberanía alimentaria

Cada día queda más claro que la crisis en la que se encuentra el mundo debido al brote y la expansión del Covid-19 es sólo en el primer momento una crisis sanitaria. Más allá de las amenazas directas para nuestros cuerpos y para los sistemas de salud nacionales, nos espera una larga cola de impactos socioeconómicos que recién se van vislumbrando poco a poco, dejando espacio para la imaginación sobre la gravedad de la situación en los próximos meses.

“La situación social en Ecuador es lamentable. El 75% de la renta nacional recae en menos del 20% de la población. El resto sobrevive con salarios mensuales de poco más de 5.000 pesetas y la situación de los obreros subempleados es aún peor. Problemas heredados de 150 años de historia que sin duda tienen una solución a largo plazo”. Con esta frase concluyó un artículo publicado en mayo de 1979 en el diario español El País, en el que describía el perfil del entonces ganador de los comicios presidenciales del retorno a la democracia representativa, Jaime Roldós Aguilera.

Las palabras que más se escuchan actualmente en todo el mundo, desde los presidentes, altas autoridades mundiales, millonarios, filósofos, personalidades, hasta el más simple y pobre ser humano es: cooperación, solidaridad, unión, coordinación, apoyo, organización, colaboración, responsabilidad, disciplina, conciencia, comunidad, común.

Si la salud y la enfermedad son dilemas  esenciales en la vida de personas y pueblos, las epidemias son amenazas visibles a la existencia que se constituyen en componentes de crisis que agudizan  determinantes de la economía y la convivencia social, atravesando; valores, principios éticos, recursos naturales y el saber. Todo esto pone en reflexión la supervivencia del ser y del planeta.