La rebelión como semilla de un nuevo futuro

Sí, rebelión en los Andes ecuatorianos y en muchos otros puntos de toda Nuestra América como Chile, Bolivia, Colombia, Haití… En definitiva, la frustración popular creada y acumulada por la civilización de la desigualdad y los estragos que ésta va dejando en la periferia del mundo, ha generado una explosión social que hace temblar al escenario político nacional y regional. Semejante movilización popular equivale a un terremoto que mueve y cuestiona las bases de nuestras sociedades inequitativas e injustas, y hasta cuestiona a las viejas formas y los viejos conceptos usados para entender a los sectores populares y su sufrimiento.

¿Cuál es la importancia y el significado de las luchas que se produjeron en el Ecuador entre el 2 y el 13 de Octubre? Podemos caracterizarlas como una gran insurrección popular  a nivel nacional, algunas organizaciones lo denominaron “Paro Nacional del Pueblo”, el cual incluyó un nuevo “levantamiento indígena” y también paralizó parcialmente la producción.

Todos conocemos el pánico que hay en Carondelet. Las rejas y alambres de púas se han convertido en decoración permanente, que no se quita ni por Navidad. Además del cuento del golpe, a Lenín Moreno no le deja dormir los casos de corrupción en los que está implicado junto a Rafael Correa, los INApapers y los futuros procesos por el Estado de excepción, represión, violación de derechos humanos, heridos y asesinatos de octubre.

En los días posteriores a la histórica victoria popular que consiguió la derogatoria del Decreto ejecutivo 883, adoptado por el gobierno de Moreno en atención a la última receta del Fondo Monetario Internacional (FMI), se desata en el país una amarga y peligrosa campaña que la podemos denominar: “Fascismo Neoliberal Mediático”,  representado por los medios masivos: prensa, radio y televisión privados y públicos, por los que se expresa.