"Recuerdo -con un dejo de nostalgia, ciertamente, pero sobre todo de rabia-
aquellos días cuando la Casona era un hervidero de actividades culturales. Cuando todas sus salas y auditorios estaban llenos de artistas y de público. En sus pasillos, durante todo el día, había una gran cantidad de jóvenes artistas. Recuerdo cuando, aún estudiante, quedaba deslumbrado con las muestras de pintura, allí conocí al maestro Kingman, y a Giti Neuman. "
El pasado 16 de septiembre, Alberto Ainaguano se posesionó como Hatun Curaca (gran Líder) de la Ecuarunari, la organización quichua más importante de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, (Conaie).
El sueño de la gente de bien, de las altas esferas, de los medios pelagateros se hizo realidad ayer. La Casa de la Cultura Ecuatoriana fue convertida en cuartel. No se extrañen que, en un par de meses, si el evasor sigue en Carondelet, la CCE se convierta en la nueva sede del Banco Guayaquil. ¿Para qué seguir gastando en cultura, en arte, en esas trivialidades de hippies y desocupados? ¿Para qué? Lo que los artistas y gestores culturales deberían hacer -por el bien del país- es inscribirse en algún curso de policía o sumarse a la milicia. O sea, ser entes productivos para la patria.
LOS RETOS DE LA CULTURA
Jaime Galarza Zavala. El Telegrafo <www.telegrafo.com.ec>
Concluye en estos días el proceso electoral de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, instaurado...
POR EL DERECHO A UNA POLÍTICA CULTURAL*
Hugo Renato Palacios** Lalineadefuego <www.lalineadefuego.info>
En estos tiempos de globalización cabría preguntarse si América Latina, y particularmente el Ecuador,...