Por Ileana Almeida*

Los retos de las organizaciones indígenas son muchos: desigualdad de su situación dentro del Estado y la sociedad ecuatoriana, racismo,  instituciones políticas de dominio, indiferencia cuando no complicidad del Estado nacional frente a los daños ecológicos de petroleras y mineras, altísimo índice de desnutrición infantil, necesidad del trabajo de niños,  tierras agotadas, escasez de agua potable, ríos contaminados, abusos de intermediarios en la comercialización de alimentos,  falta de amparo urbano para los migrantes.  

Por Ileana Almeida*

Algunos cronistas llamaron “país de los yumbos” al territorio situado en las laderas occidentales del volcán Pichicha. El nombre yumbo consta en el diccionario quichua-español de L. Stark y P. Muysken con el significado de brujo, pero es posible que se refiera al personaje que guiaba la conciencia comunal hacia la interpretación del modelo del mundo. En Tulipe, centro ritual de este pueblo, se representa el mundo con formas geométricas: patios hundidos para indicar el paso al inframundo, tolas para acercarse al mundo superior y la figura de un jaguar, símbolo del mundo de aquí.

Por Ileana Almeida*

En la década de 1980, surgió en Quito un grupo político de mujeres que planteó cambios a la sociedad ecuatoriana. Una de las causas del aparecimiento de Mujeres por la Democracia fue la arbitrariedad y abuso de poder que (MxD) caracterizaron al gobierno de León Febres Cordero. Más allá de la coyuntura  que vivía el país, el movimiento impulsó el debate sobre cuestiones trascendentales para Ecuador y América Latina, y asumió, a partir de convicciones firmes, acciones para profundizar la democracia.  

Por Ileana Almeida*

Que Yaku Pérez, indígena cañari, que pasó su infancia en el huasipungo de una hacienda, que sabe lo que es pobreza extrema, que ha sufrido persecuciones políticas, encierros arbitrarios, y que haya  logrado convertirse en un político e intelectual, dispuesto a responsabilizarse por el destino de todos los ecuatorianos desde los más altos ideales, es realmente digno de alabanza.

Por Ileana Almeida 

La imagen que la mayoría de los ecuatorianos tiene  de los indígenas es ajena y lejana. La palabra indígena apenas se ha pronunciado en los discursos de los presidenciables. Sin embargo, los antepasados de los indígenas han existido en el territorio ecuatoriano durante miles de años y  ahora sus descendientes sobreviven con su propia personalidad y problemas. La deteriorada imagen que se ha forjado de ellos se origina en la injusticia de los tiempos coloniales, en la usurpación de tierras, la  negación de las culturas y el desconocimiento de las lenguas, y en la explotación económica y ecológica.

Por Ileana Almeida*

Creo que lo más fuerte del año 2020 son las imágenes de la pandemia  presentadas crudamente por los medios de comunicación: los mercados chinos con animales enjaulados para ser servidos en los comederos y una mujer sosteniendo de un ala al murciélago que devora; los ancianos de los asilos aterrorizados por un virus invisible y olvidados de sus familiares; los muertos en las calles de Guayaquil, cubiertos con sábanas como sudarios; los indígenas huyendo por los chaquiñanes de las montañas. Pero, como esperanza, la  gente vacunándose, por miles, que pronto serán por millones. 

Por Ileana Almeida*

El  problema del agua empieza a manifestarse como peligro inminente ahora cuando va a tener precio en el mercado, lo que alerta a los científicos, a los ecologistas, a los políticos  sinceros y a la gente en general. Por temor a que falte el líquido vital,  el agua empieza a ser cotizada en Wall Street como si fuera oro o plata.  ¿Pero quién gana con esta inusitada decisión? Indudablemente las empresas trasnacionales que quieren imponer sus intereses económicos  y defenderlos con la mecánica de política de clases a escala internacional.

Por Ileana Almeida*

El pueblo caranqui (cara o imbaya), habitaba la zona norte de la Sierra ecuatoriana. Su cohesión se fundaba en la identificación con un territorio, una lengua (posiblemente la cara, del grupo barbacoana), y un modo de vida tradicional que nos habla de su historia. Antes de la llegada de los incas, vivían en aldeas, elemento básico de su organización; varias aldeas conformaban un señorío, dirigido por un jefe que se beneficiaba del trabajo de los campesinos  a su cargo. El señor tenía la responsabilidad de la guerra y de la religión. Había varios señoríos, los principales eran los de Cayambi, Otavalo y Caranqui, este último da el nombre al “país caranqui” de que hablan los cronistas españoles. Entre los señores, que ya conformaban una nobleza incipiente, se establecían alianzas matrimoniales y de guerra.

Por Ileana Almeida

Conocer a los guambianos interesa al estudio  de los pueblos indígenas anteriores a la llegada de los incas. Los cuzqueños incursionaron en la zona pupense (así se llamaba la Confederación de los wampi-misak), pero no pasaron del río Angasmayo. La Confederación, con sede en Popayán, se extendió por el norte de Ecuador. En la Colonia, hasta 1793, la región de Popayán integró la Real Audiencia de Quito.  Últimas investigaciones han comprobado la relación genética de la lengua wampi  con las del norte del Ecuador, y con la tsachila o colorado.  

Por Ela Zambrano

Quito, 25 de octubre de 2020.- Ileana Almeida, ambateña, profesora universitaria e importante teórica ecuatoriana, hace poquito cumplió 81 años, circunstancia que como Línea de Fuego nos sirvió de pretexto para conversar sobre su vida, sus estudios en la Rusia comunista, sus aportes a la filología andina, a la lucha de los pueblos y nacionalidades indígenas y, por supuesto, a la Revista que también está de aniversario. 

Ileana es una mujer descomplicada y sencilla, nunca ha tenido problema en compartir unos ceviches de chochos con sus estudiantes o dejar que le llevaran a su casa (a pocas cuadras de la Facultad de Comunicación en la Universidad Central) en moto. 

Nos recibió en su casa, la misma desde hace años, y esto fue lo que conversamos.