"No me gusta dar diagnósticos definitivos, ni tampoco hacer futurología, pero lo cierto es que sobrevuela esa pregunta, que actúa como una amenaza, de si en algún momento nos va a reemplazar a todos. Y creo que hay que tener cuidado de que esa fantasía no se convierta en un factor disciplinador, para que vivamos y trabajemos con miedo, y que todo el tiempo estemos pensando en cómo aumentar nuestra productividad, porque si no, nos va a reemplazar esta máquina."
"Un socialismo a la altura de la IA no puede replegarse a una división limpia del trabajo en la que la política decide y la tecnología provee. Tiene que reconocer a la tecnología como un sitio primario de autoformación colectiva. La cuestión no es abandonar la composición democrática de criterios ni romantizar el caos, sino construir instituciones que traten a la existencia colectiva como un campo de lucha y de experimentación, donde nuevos valores, nuevas capacidades y nuevas formas de vida se están formando constantemente."