¿Qué significa eso? Ciertamente, la adaptación a las consecuencias del cambio climático -incendios forestales, tornados, inundaciones catastróficas, temperaturas insostenibles, sequía, desertificación, falta de agua dulce, aumento del nivel del mar, etc. (la lista es enorme)- es necesaria, especialmente en los países del Sur, las primeras víctimas de estos daños.
Pero dar prioridad a la adaptación en lugar de a la prevención es una forma indirecta de resignarse a la inevitabilidad del cambio climático. Es un discurso que escuchamos cada vez más entre los gobernantes de diferentes países del mundo. La lógica de este argumento es simple: dado que es imposible prescindir de los combustibles fósiles, el transporte globalizado de mercancías, la agricultura industrial y otras múltiples actividades económicas responsables del cambio climático, pero necesarias para el buen funcionamiento de la economía capitalista, solo nos queda la posibilidad de adaptarnos.
Si en un primer momento, la adaptación todavía es posible, a partir de un cierto aumento de la temperatura – ¿2 grados? ¿3er grado? nadie puede decirlo: se volverá imposible. ¿Cómo adaptarse si la temperatura supera los 50 °C? ¿Si el agua potable se convierte en un producto escaso? Podríamos multiplicar los ejemplos.
No nos queda mucho tiempo para evitar una catástrofe que ponga en peligro la supervivencia humana en este planeta. Y, al contrario de lo que piensan los habitantes de Marte como Elon Musk, no hay planeta B. Si la COP 30 prioriza la adaptación sobre la prevención, permanecerá en la memoria de la gente como la COP de la capitulación.
Afortunadamente, al mismo tiempo que la COP, se reunirá en Belém do Pará una Cumbre de los Pueblos, donde participarán movimientos ecologistas, campesinos, indígenas, feministas, ecosocialistas y otros, que discutirán las verdaderas soluciones a la crisis ecológica, y que tomarán las calles de Belém do Pará para protestar contra la inacción de los gobiernos, y afirmar la necesidad de romper con el sistema. Son sembradores de futuro, que rechazan la resignación y el conformismo.


