Mucha controversia provocó la visita del presidente Guillermo Lasso a la lejana China. MĆ”s allĆ” de las especulaciones sobre su asistencia a la inauguración de los Juegos OlĆmpicos de Invierno y del desarrollo de la mayorĆa de relaciones bilaterales desde la virtualidad, lo trascendente a evaluar son los resultados del viaje presidencial.
De los comunicados emitidos por el gobierno, la renegociación de la deuda serĆ” delegada a una simple mesa de trabajo, la famosa inversión extranjera continĆŗa siendo un baratillo de ofertas para privatizar los activos estatales y se firmó un memorĆ”ndum que expresa el deseo de los paĆses para suscribir un acuerdo de libre comercio.
Es evidente que los resultados del viaje presidencial son limitadĆsimos, no sobrepasan el plano de las intenciones, pues el petróleo sigue empeƱado, los plazos e intereses de la deuda con China son los mismos que contrató el correĆsmo, no lograron atraer un solo centavo de los inversionistas y la apertura comercial estĆ” por verse.
MÔs bien, la visita de Lasso resultó un acto protocolario de alto pragmatismo diplomÔtico que no discrimina la procedencia de los capitales internacionales sean estos norteamericanos, chinos, europeos, etc.
En el viaje a la China la dependencia se renovó. El banquero dejó claro que no excluye relaciones con otros imperialismos y que el color de la bandera de la superpotencia no importa con tal de aplicar el rĆ©gimen neoliberal. Por ello, a mĆ”s de las tratativas con el gigante asiĆ”tico, Lasso enalteció el acuerdo de multipartes (Tratado de Libre Comercio) que el correĆsmo firmó con la Unión Europea y a la par tiene prisa por aperturar la economĆa y cooperar en asuntos de seguridad continental con los Estados Unidos de NorteamĆ©rica.
QuizÔs la traducción de la consigna gubernamental mÔs Ecuador en el mundo y mÔs mundo en el Ecuador es la sumisión a las potencias imperialistas. En ciernes hay un proceso de recolonización al servicio del mejor postor y una complicidad de los grupos de poder criollos que estÔn subordinados a los intereses transnacionales.
Con esas Ć©lites, neoliberales o progresistas, el Ecuador estĆ” condenado al atraso, a la reprimarización eterna de la economĆa y a enterrar cualquier proyecto de industrialización soberana.
QuizÔs la traducción de la consigna gubernamental mÔs Ecuador en el mundo y mÔs mundo en el Ecuador es la sumisión a las potencias imperialistas. En ciernes hay un proceso de recolonización al servicio del mejor postor y una complicidad de los grupos de poder criollos que estÔn subordinados a los intereses transnacionales.
*Francisco Escandón, marxista, consultor polĆtico y articulista de opinión. Activista de los derechos humanos y de la naturaleza.
*FotografĆa: Presidencia de la RepĆŗblica


