En diciembre de 2020, el precio del barril de petróleo se encontraba en 45 dólares, para mediados de octubre de 2021 subió a 84,77 USD el barril de petróleo Brent y a 82,05 USD el barril de petróleo WTI. Con el precio de fines de 2020, en 30 dĆas Ecuador tenĆa un ingreso de 656 millones de dólares mensuales, con el valor del barril actual el ingreso casi se duplicó a 1200 millones al mes. Indudablemente, este escenario petrolero no es igual al de la Ć©poca en que el barril bajó a cero.
A pesar de que en el mundo se vive una nueva bonanza petrolera, el FMI continĆŗa presionando a los gobiernos para aprobar medidas que vulneran la economĆa de las mayorĆas trabajadoras y pobres. Para seguir recibiendo los prĆ©stamos, el gobierno de Lasso acordó con el FMI bajar 1400 millones de dólares en subsidios. Esta medida redunda en disminuir el nivel de ingreso familiar y no en generar el equilibrio de las cuentas fiscales.
En su papel de legislador global, el FMI viene tanteando el terreno de las fuerzas polĆticas ecuatorianas para flexibilizar mĆ”s el mercado de trabajo, subir los impuestos en 1000 millones, hacer una reforma bancaria, petrolera y minera; ante lo que Lasso se ha comprometido ciegamente. Como enganche se dice que estas leyes proponen mĆ”s empleo, que luchan contra el lavado, el enriquecimiento ilĆcito y la corrupción. Sin embargo, en realidad estas polĆticas facilitan la venta barata de los recursos naturales y humanos.
Aunque se habla de austeridad, el gasto en propaganda va al mismo ritmo de los gobiernos anteriores. En los tres primeros meses de gobierno se adjudicaron contratos de comunicación por 615 526 dólares y en el cuarto mes uno por 916 775 dólares. Ante el bajón de la popularidad de Lasso, este gasto, sin duda, incrementarÔ.
La credibilidad de un gobierno no puede sostenerse Ćŗnicamente con propaganda. La realidad polĆtica y económica es un golpe directo a las familias. El gobierno, en lugar de planificar la creación de la producción y el empleo, empuja la migración; en lugar de mejorar las condiciones de vivienda, educación y salud de los barrios que viven en la miseria, dispone planes bĆ©licos; a pesar de que se propuso permitir el libre ingreso a las universidades, la restricción no ha bajado de nivel. Por si fuera poco alentador el panorama, Ecuador supera los picos históricos de narcotrĆ”fico, sicariato y muertes violentas. Lasso pierde el tiempo en escenificar una teorĆa de la conspiración como Moreno, cuando es notable su incapacidad para cumplir el programa social que prometió a su electorado.
Aunque se habla de austeridad, el gasto en propaganda va al mismo ritmo de los gobiernos anteriores. En los tres primeros meses de gobierno se adjudicaron contratos de comunicación por 615 526 dólares y en el cuarto mes uno por 916 775 dólares. Ante el bajón de la popularidad de Lasso, este gasto, sin duda, incrementarÔ.
*Jaime Chuchuca Serrano es abogado;Ā Licenciado en Ciencias PolĆticas y Sociales,Ā Licenciado en Ciencias de la Educación en FilosofĆa, SociologĆa y EconomĆa,Ā MagĆster en SociologĆa.Ā Doctorando en Ciencias de la Educación.


