Por Alberto Acosta y John Cajas-Guijarro*

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus terminó por agudizar y complicar mucho más la recesión económica global que estaba en marcha desde tiempo atrás. Se habla incluso que sería una crisis mayor a la Gran Recesión (crisis financiera internacional de 2007-2009) y comparable a la Gran Depresión de 1929-1939[2]. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya le otorgó un nombre: el Gran Confinamiento. Según previsiones del mismo Fondo de abril de 2020 [3], para dicho año la economía mundial caería 3%, una contracción mayor que aquella registrada en 2009 de 0,1% según el FMI o de 1,7% según el Banco Mundial (BM). Semejante crisis económica, que exacerba la crisis civilizatoria provocada por el capitalismo mundial, necesita enfrentarse desde múltiples aristas. Entre ellas se encuentra la arista institucional de la economía global.

Por Juan Carlos Coéllar y Remedios Sánchez*

El terreno de partida.- En octubre del 2019, el movimiento indígena, junto a sectores populares y barriales, estudiantes, mujeres y población subempleada, logró detener la eliminación del subsidio a los combustibles, el Decreto 883 fue la punta de lanza del acuerdo firmado por el gobierno de Moreno con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Por Jaime Chuchuca Serrano 

El primer gran circuito mercantil mundial fue el impuesto por el Imperio Árabe entre los siglo VIII y XIII. China y el Indostán adquieren su centralidad mundial entre los siglos XV y XIX, es decir cinco siglos. La gran China inventó el reloj (siglo VII a.c.), el papel (siglo I), la brújula (siglo IX), la pólvora (siglo IX), la imprenta (1041-1048). Dibujó y conoció América siglos antes que Colón. Los chinos equiparon las primeras fábricas para la Revolución Industrial de Inglaterra.

Por Juan Paz y Miño* 

La conferencia de Bretton Woods (BW, 1944) fue el punto de partida de la mundialización económica hegemonizada por EEUU. Allí nacieron el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF, conocido como Banco Mundial – BM), que concretaron dos áreas: la monetario-financiera y la relativa al desarrollo. Más difícil fue lograr un acuerdo en el campo comercial, aunque en 1947 entró en vigor el GATT (General Agreement on Tariffs and Trade), que funcionó de facto entre las partes contratantes durante cerca de medio siglo, aunque con carácter provisional y ocupándose exclusivamente del comercio de bienes. Su irregular funcionamiento condujo a la Ronda Uruguay (1986 a 1994), que dio origen a la Organización Mundial de Comercio (OMC, 1995), que acordó regulaciones obligatorias no solo de bienes, sino también de servicios y, además, sobre la propiedad intelectual.

“La situación social en Ecuador es lamentable. El 75% de la renta nacional recae en menos del 20% de la población. El resto sobrevive con salarios mensuales de poco más de 5.000 pesetas y la situación de los obreros subempleados es aún peor. Problemas heredados de 150 años de historia que sin duda tienen una solución a largo plazo”. Con esta frase concluyó un artículo publicado en mayo de 1979 en el diario español El País, en el que describía el perfil del entonces ganador de los comicios presidenciales del retorno a la democracia representativa, Jaime Roldós Aguilera.

La prioridad de la humanidad debe ser la lucha por la vida. La pandemia mundial del coronavirus ha jaqueado al planeta. Incluso, se ha acelerado la tendencia hacia una nueva crisis financiera global (que ya se veía venir), quizá mucho más grave que la crisis de 2007-2009. Tal situación puede ir cerrando el acceso al financiamiento desde los mercados internacionales, tema complejo sobre todo para aquellos países exportadores de un petróleo cuyo precio se va acercando a mínimos históricos de un poco más de 20 dólares por barril.

¿Cuál es la importancia y el significado de las luchas que se produjeron en el Ecuador entre el 2 y el 13 de Octubre? Podemos caracterizarlas como una gran insurrección popular  a nivel nacional, algunas organizaciones lo denominaron “Paro Nacional del Pueblo”, el cual incluyó un nuevo “levantamiento indígena” y también paralizó parcialmente la producción.

Según el Servicio de Rentas Internas (SRI), hasta el año 2018, unos 500 contribuyentes morosos en Ecuador adeudaban 4 548 millones al Estado. Mientras que 349 500 contribuyentes debían 96 millones de dólares. Cuando se dice que la Ley de Fomento Productivo de 2018 perdonó la deuda a “todos los ecuatorianos” es una falacia. Esta ley fue hecha para perdonar a 500 personas, el 50% de la deuda: 2 274 millones de dólares.

Movilización indígena, paro nacional y levantamiento popular victorioso

Una nube de zánganos…

Zánganos”, dijo el presidente Lenin Moreno al referirse a quienes protestaban contra el paquetazo del “gobierno de todos”, que castigaba a la inmensa mayoría para defender los intereses del 1% más rico de la población:  las cincuenta familias dueñas del país, que los 365 días del año deciden los precios de los huevos, de la leche y el pan, de la sal y del azúcar, de los salarios y el transporte público, de las tasas de interés bancaria y de las aspirinas… De todo.