Según el Servicio de Rentas Internas (SRI), hasta el año 2018, unos 500 contribuyentes morosos en Ecuador adeudaban 4 548 millones al Estado. Mientras que 349 500 contribuyentes debían 96 millones de dólares. Cuando se dice que la Ley de Fomento Productivo de 2018 perdonó la deuda a “todos los ecuatorianos” es una falacia. Esta ley fue hecha para perdonar a 500 personas, el 50% de la deuda: 2 274 millones de dólares.

Movilización indígena, paro nacional y levantamiento popular victorioso

Una nube de zánganos…

Zánganos”, dijo el presidente Lenin Moreno al referirse a quienes protestaban contra el paquetazo del “gobierno de todos”, que castigaba a la inmensa mayoría para defender los intereses del 1% más rico de la población:  las cincuenta familias dueñas del país, que los 365 días del año deciden los precios de los huevos, de la leche y el pan, de la sal y del azúcar, de los salarios y el transporte público, de las tasas de interés bancaria y de las aspirinas… De todo.

Puedo comprender que las personas de clase media y media alta de Ecuador no entiendan las causas del Paro Nacional –que merecidamente ha trascendido a Levantamiento Indígena y Popular- porque ciertamente su lugar de privilegio veda sus posibilidades de dimensionar el empobrecimiento al que millones de personas en nuestro país han sido conducidas de forma sistemática, por todos y cada uno de los gobiernos que han llegado al poder de la mano de la élite ecuatoriana y los medios de comunicación ligados a un modelo económico, político y social capitalista, colonial y heteropatriarcal.

El levantamiento indígena de octubre

¿Fin de un gobierno o fin de un régimen? Eso es lo que toca definir al calor del levantamiento indígena que acaba de convulsionar al país. Si entendemos a un régimen como el modelo de estructuración de las relaciones de poder durante un período determinado, podemos afirmar que el régimen actual se inauguró con el ascenso al poder de Lucio Gutiérrez en 2002. En ese momento fue determinante la irrupción del movimiento indígena, que venía movilizándose desde una década atrás.

¡El campo popular debe ser indígena, o no será popular!

El episodio de acción colectiva de octubre del 2019 en Ecuador tuvo un actor social fundamental y estructural: el Movimiento Indígena Ecuatoriano (MIE); su capacidad para frenar el ajuste económico lo ha puesto en el ojo de la agenda social y política nacional porque fue quien logró acumular el campo popular. Pudieron coordinar la acción colectiva y mediática al final de la protesta. Su capacidad de movilización no fue aislada sino nacional.