¿El “plan” económico de un país “borracho”?

Cual fiestero “borracho”, sin dinero y con caminar tambaleante, el país regresa al “hogar” neoliberal -así sea a rastras-, de la mano del gobierno de Lenín Moreno (impulsado por la inercia de las medidas de política económica adoptadas por el gobierno anterior). Si bien desde diversas corrientes (derechas, “izquierda” progresista, las otras izquierdas… y demás) se ha acusado al morenismo de no tener un verdadero plan económico, a estas alturas (y con casi medio período de gobierno sobrevivido) parece que el “plan” es la improvisación.

Se conoció este martes la renuncia de Luis Caputo, presidente del Banco Central, y su reemplazo por Guido Sandleris, actual viceministro de Hacienda, número dos de Nicolás Dujovne quien jugó un papel determinante en las negociaciones con el FMI cuando era jefe de Gabinete del ministerio. No hay otra lectura posible que la del alineamiento total en el manejo financiero con los requerimientos del nuevo acuerdo a punto de firmarse con el FMI.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) está preparando su gran entrada al Ecuador y lo hace por la puerta “académica”. Esto implica una embestida del FMI por deslegitimar decisiones políticas pro-equidad y atribuir a procesos exógenos cambios en las tendencias de desigualdad, mismos que dependen en gran medida de las acciones del gobierno (pro-élites o pro-resto de la población).