"Del mismo modo, la cultura progresista de la posdictadura abreva en Gramsci, con algunos de los mismos nombres mencionados aquí, pero con estrategias de lectura distintas. Un énfasis en el autoexamen de las izquierdas para pensar el tema de la democracia aparece en el Club de Cultura Socialista de los años ochenta y se extiende de diversos modos durante varias décadas. Y en estricta intersección con todo lo anterior: la infinidad de cátedras, los grandes profesores, las bibliografías, las agrupaciones políticas, los cursos y los libros. Una historia sinuosa -evocada aquí apenas superficialmente-, con aproximaciones de toda naturaleza (a su modo, también las aproximaciones de derecha son parte del “éxito” argentino de Gramsci), pero con una densidad innegable."