Por Hugo el búho
Es que no es solo uno. Son tantos en este país. Pero el premio, sin duda alguna, se lo llevan los asambleístas y ministros de Noboa. Del jefe mejor ni hablemos: él vive en su burbuja, con sus gafas de rayos X, haciendo turismo todo el tiempo, aspirando… aspirando.
Pero sus empleados son de un nivel intelectual que raya en lo patológico. Y lo peor de todo es que no lo saben. Eso es lo terrible. No lo saben. Porque si uno es idiota y se da cuenta de sus limitaciones ya es una ganancia; sin embargo, ellos se creen lumbreras, iluminados por algún banano celestial, predestinados a estar sentados en la Asamblea o en los ministerios, ganado un sueldo que contradice su formación, conocimiento y experiencia.
Sí, son unos idiotas.
Siempre es más peligroso un tonto que no sabe que es un tonto. Alguien les hizo creer que son inteligentes y los tontos se lo creyeron. En esa Asamblea, quizás una de las más mediocres de la historia del país, hay unos especímenes que son de antología. No solo es el adolescente que dibuja mientras el resto habla o medio habla, porque hay que decirlo: no saben articular dos frases seguidas, son enemigos acérrimos de la RAE y prefieren usar su propio léxico, que no pasa de veinte palabras mal aprendidas. Son una manada de iletrados orgullosos de serlo.
Pequeños idiotas.
Volvamos al adolescente dibujante. Mejor no. Ahí ya no se puede hacer nada. La culpa la tienen sus padres. Cómo se les ocurre dejarlo ser asambleísta cuando era obvio que iba a hacer el papelón de su vida. Si tuviera unos padres dignos ya lo hubieran obligado a renunciar y lo mandaban a estudiar al extranjero. Pero no. Prefirieron un hijo bruto pero famoso. Otros no tienen empacho en soltar palabras muy originales como: haiga, rompido, capturación, resolvido.
Para entenderlos uno tendría que ensayar: verán amigos de ADN, hoy queremos que haiga alguna posibilidad de dialogizar con ustedes para buscar acuerdos que permitan la resolvancia de algunos hechos que han sido no debatizados en el seno de su militancia. Se ha rompido el diálogo con los periodistas, y eso es por falta de comunicancia. Punto y apartación. Algo así.
Idiotas con mención en autosuperación.
Por ahí anda doña Centeno pidiendo licencia de un año para aprender lecto-escritura en alguna Universidad gringa. Un calvo torero de apellido Castillo, que cuando no está gritando como demente en el Pleno, disparando dosis diarias de estupidez, se lo encuentra revisando tik-tok, buscando pijamas de torero a su medida. Una asambleísta, Camila León, que ni siquiera sabe leer lo que buscó en chat GPT. Un Chamba sin sangre en la cara, unas hermanas Jaramillo, top ten de las vagas, un Guschmer, que siempre está en posición adelantada, y así todo ese ADN, a quienes se les nota con sueño atrasado de un mes y con una cara a medio dibujar de no entender nada, pero nada de lo que escuchan. Solo levantan su mano para votar. 5.000 USD por levantar una mano. Toda una ganga. Y mejor ni opinemos de los mediocres ex correístas Tilín, Sergio Peña y la oportunista de Urresta.
Idiotas del medio para abajo.
Pero si su presidente de la Asamblea, un tal Olsen, tiene una mirada de huevo tibio que no alcanza a descifrar lo que se debate, no se le puede pedir nada al resto de súbditos ignorantones. Pura pinta nomás, pero cero condumio. Llegan bien vestidos, bien peinados, bien maquillados, escoltados por sus guardaespaldas y a sentarse un, dos, tres. Cómo se les nota que no leen nada, que solo se dedican a rascarse el ombligo en casa mientras miran porno o tik tok.
¿Alguien duda que son un club de idiotas felices? Ya los verán en la marcha de idiotas del 11 de septiembre: todos sonriendo, alentando a su amo, gritando por la paz y la seguridad cuando lo único que han hecho es volver al Ecuador un infierno.
No sería nada raro que en alguna de sus convenciones todos griten en coro: ¡qué vivan los idiotas!
Imagen de portada tomada de la web.



Buen articulo pero falta la lista de los otros idiotas que siguen al mas idiota de todos, me refiero a Correa que cree que hubo fraude con tinta mágica y que Maduro es bondadoso. Por Dios, el Ecuador esta gobernado por idiotas desde hace como 20 años y no vamos mejorando.