"No proponemos regresar románticamente al pasado ni rechazar todo aquello que provenga de otros pueblos. Ninguna cultura ha existido completamente aislada y todo encuentro puede producir aprendizajes y transformaciones fecundas. El problema comienza cuando el intercambio deja de ser una relación entre diferentes y se convierte en imitación del dominante, subordinación de unos mundos a otros y negación de uno mismo. Abrirse a otros pueblos no debería exigirnos desaparecer dentro de ellos. Superar la colonización profunda significa recuperar la capacidad de encontrarnos con otros mundos sin abandonar el nuestro."