02 de noviembre 2026
Desafortunadamente, el número de hablantes quichuas se reduce en Ecuador. En este proceso hay varios factores que contribuyen a este acelerado proceso: migración, globalización, discrimen social, abandono oficial, cambios generacionales. En un tiempo pasado no tan lejano, en zonas andinas y amazónicas del país, muchas más personas hablaban la lengua, con lo cual, el quichua expresaba vivamente la identidad histórica del país.
El quichua (quechua) está estructurado con una lógica impecable: una palabra contiene una raíz invariable con significado nominal o verbal y a estas se añaden los sufijos que cambian, precisan o amplían el significado gramatical o semántico. Por ejemplo la partícula (sufijo) cha es característico de los diminutivos: tika= flor; tikacha= florecita. Se conserva la raíz para formar nuevos verbos: waylluy=amar; waylluypa= volver a amar . El sufijo -ch pude tener significado dubitativo: wayra (viento) wayrachacha =acaso será el viento.
Hay palabras en el quechua que solo pueden ser traducidas a lenguas occidentales con una frase u oración: Ayni= (hoy por ti, mañana por mí); phashikuyki= te agradezco desde el fondo de mi corazón. Existen en el quechua sufijos que evidencian obligatoriedad rikanay= debo ir. Hay otro sufijo que significa que “el demonio está en posesión de él”= supayapuyuq,
Para el pensamiento quechua tiempo y espacio no son dimensiones separadas, se expresan con la misma palabra Pacha (cómo lo conciben los físicos modernos) y es opuesto al occidental. El pasado en quechua está adelante y el futuro atrás, (el pasado puede ser “visto” porque los ojos están adelante, mientras que el futuro no puede serlo porque está atrás.
El quechua tiene otra característica singular: hay en la lengua voces onomatopéyicas para las sensaciones, así se exclama achachay, (¡que frío¡) ; arraray (¡que calor¡) ; atatay¡ (¡que asco¡).
A medida que la aglutinación de la palabra avanza, el significado se carga de sentidos. El significado total equivale a frase u oración: yachachiwankichu= ¿vas a enseñarme?
El quechua ha resultado ser una lengua apta para la literatura, en ella se han escrito relatos, poesía y hasta novelas. Aqupampa Llanura de Arena es una novela escrita en quechua por Pablo Landeo sobre los migrantes andinos a las grandes ciudades. Recibió el Premio de literatura 2016 en Lima. El premio fue muy aplaudido, no solamente por tocar un tema sugestivo y actual sino porque demuestra que el quechua a pesar de los avatares que soporta resiste al tiempo y al menosprecio injusto que muchos muestran frente a lengua ancestral.


