"Rechazando los tonos extremos (rechazando el catastrofismo como si fuera una falta de estilo), la izquierda ha evitado ponerse al mismo nivel que la derecha, y en esto se ha equivocado por completo, porque los tonos catastrofistas de la derecha se corresponden con el sentimiento profundo de la mayoría, y conducen a decisiones que agravan la situación y acercan el apocalipsis, con el resultado de poder endurecer aún más los tonos y aplicar medidas cada vez más devastadoras. Las profecías catastrofistas se cumplen a sí mismas y dan pie a políticas cada vez más desequilibrantes."