"Bueno Argentina es en cierta medida una situación excepcional. Estamos gobernados por un presidente que se define como anarco-capitalista y que está a la vanguardia ideológica del ascenso de las derechas en el mundoy que por si fuera poco ha subordinado la política internacional del país a los EEUU de Trump y al Israel de Netanyahu. En contrapartida tenemos una izquierda anticapitalista como no creo haya otra en el mundo en este momento que esta vanguardizada por un acuerdo electora (el FIT-U) l de cuatro partidos trotskistas desde hace ya 15 años, algo también inédito."
"Rechazando los tonos extremos (rechazando el catastrofismo como si fuera una falta de estilo), la izquierda ha evitado ponerse al mismo nivel que la derecha, y en esto se ha equivocado por completo, porque los tonos catastrofistas de la derecha se corresponden con el sentimiento profundo de la mayoría, y conducen a decisiones que agravan la situación y acercan el apocalipsis, con el resultado de poder endurecer aún más los tonos y aplicar medidas cada vez más devastadoras. Las profecías catastrofistas se cumplen a sí mismas y dan pie a políticas cada vez más desequilibrantes."