Con la novedad señora Ministra del ramo que, después de haber indagado a profundidad sobre el felino del señor Assange, debemos concluir que, en efecto, el gato es un espía de peligrosidad A4, que en términos policiales significa amenaza rectangular. A nuestro entender es más nocivo que el sueco hacker que ya fue encarcelado por dar muestras irrefutables de que es amigo de hace muchos años, lo que lo convierte en culpable de coincidencia ideológica externa.

No hay nada más que hacer ya que la sentencia ha sido proclamada. Son miserables los hackers porque se atreven a difundir cómo un presidente come langosta en el sacrosanto entorno familiar; pero, son más miserables por difundir cómo su hermano, que el Presidente asegura que no está comiendo langosta junto a él, ha tenido cuentas bancarias en paraísos fiscales, y cómo la “Ina Investment Corporation” fue constituida por el Edwin Moreno Garcés, en Belice, un paraíso fiscal monárquico creado, bajo protección británica, en territorio maya desmembrado de la República de Guatemala, en 1981.