"La izquierda, mientras tanto, sigue hablando demasiado como si viviera en una sociedad donde todavía existe un orden institucional: planes, políticas públicas, indicadores, gradualismo. Pero es que algunos de ellos no se dan cuenta de que en una sociedad donde todo cambia rápido, eso puede sonar muy lejano,. La derecha plantea algo mucho más eficaz: “esto está mal, alguien tiene la culpa, hay que romperlo”. Por supuesto, no hay que convertir la adaptación al “tiempo líquido” en una virtud política. La izquierda no puede resignarse a administrar mejor la inmediatez ni a competir con la derecha en marketing emocional. El punto es más complejo. Si la izquierda no entiende ese nuevo terreno cultural y tecnológico, ni siquiera llega a disputar hegemonía. La salida no es celebrar la volatilidad, sino construir organización y horizonte dentro de ella."
Los conceptos de desarrollo, medio ambiente y derechos humanos dividen ambas visiones ideológicas
Según Gudynas, el progresismo, nacido desde el seno de la izquierda latinoamericana,...