Son tiempos complejos los que vive el Ecuador, en verdad. Tiempos en los cuales se marcha aceleradamente “al fondo” y a la “derecha” , y en donde el neoliberalismo ha vuelto en toda su magnitud. Y si bien abruman los casos de corrupción que día a día se develan y la arremetida neoliberal que nos golpea, una máxima merece la pena repetirse una y otra vez: “prohibido olvidar”.

Después de ganar ampliamente la consulta popular en febrero de este año, mientras cae en las encuestas de opinión y con la reciente aprobación de una ley económica que profundiza la dirección pragmática y ortodoxa en economía que venía advirtiéndose desde 2014, el gobierno de Lenín Moreno aceleró el paso en el desmonte del control que Rafael Correa había dejado sembrado en las principales instituciones del Estado.