"Desde este punto de vista, los llamados populismos latinoamericanos son una forma particular de bonapartismo, que surge en condiciones de debilidad hegemónica de las clases dominantes; para el caso latinoamericano es necesario remarcar que ello ocurre en situación de dependencia respecto al imperialismo: más propiamente, en momentos en que, por una u otra razón, el capital “nacional” se encuentra necesitado, y con posibilidades, de renegociar los términos de la dependencia. De esta manera, el régimen bonapartista cuenta con un respaldo social relativamente amplio para negociar igual con las distintas fracciones del capital “nacional” que con el capital transnacional y el imperialismo."