04 de agosto 2026
¿Analfabetos funcionales los que gobiernan? No. ¡Qués! Si son inteligentísimos.
Tienen el coeficiente intelectual de una lumbrera del primer mundo. Lo que pasa es que ese Hurtado y todos los que le critican al presi son unos envidiosos. No son tontos. Se hacen los tontos para no llamar la atención. Son humildísimos. Prefieren que les digan idiotas, analfabetos, carentes de inteligencia, a que el mundo vea todas sus maravillosas cualidades. Lo que se dice: sencillos humanos al límite de su capacidad.
Inteligentísimos.
Son tan pilas los asambleístas, que no le siguen juicio a la ministra responsable del atraco a PROGEN, porque, con su genio parlamentario, decidieron que eso era dar papaya a las huestes de oposición. Y mejor salvarla porque un apellido de esa naturaleza no rima con peras o melón, solo con manzanas o manzanos o manzaneros.
Le dicen bruto al ministro del interior. No es bruto. Parece, pero es sabio el bachiller. Tiene la orden superior de su superior de mostrarse como cavernícola disfrazado de gorila para causar revuelo, controversia. En el fondo, bien el fondo, el ministro es una lumbrera con gorra policial y escudo antibalas. Es la envidia de la familia, el miren este pechito deslumbrante. O como el Julito (el segundo cartón, amo de todos los cargos) que con cada intervención nos despista con sus argumentos en off side. O las hermanas Jaramillo o el Tilín o el Sergio Peña o el Dominique, quienes con su vocabulario de alta alcurnia ponen a temblar a la gramática y a la lingüística y a la RAE.
Genios.
Toda esa casta de uniforme morado que nos gobierna es ilustrada. Sí, son unos focos de 5 watts que sacan chispazos con cada intervención. Son dignos de doctorados honoris causa. Maravilla de oradores, gente de cacumen superior, unas bestias en el buen sentido de la palabreja. Ellos nos gobiernan. Toda una casta de profesionales que se sacó la madre estudiando como la esposa del señor cartón. Nada que seis semestres en la San Marino. No, ellos suben la vara a ocho meses la licenciatura.
No les digo que son el ejemplo a seguir.
Solo esos malos periodistas y correístas les cuestionan. Siempre buscando la quinta pata al gato para hacerles quedar como limitaditos. No lo son. Siempre están al borde entre la bobería suprema y la ignorancia supina. Bueno, algo así, pero que son unos iluminados al filo del apagón lo son, o sea, gente inteligente a 36 meses plazo. No son analfabetos como quieren posicionar los enemigos. No. El presi tiene el coeficiente intelectual de un plátano de exportación, o sea, es cosa seria. Y sus discípulos, el IQ de una almendra caducada; es decir, son orgullo nacional.
Filósofos de cumbres borrascosas.
En las siguientes elecciones todas a votar en masa por estos engendros superiores, por estos sesos de cartón prensado que nos salvarán de la delincuencia y de los enemigos de la patria. ¡Viva el analfabetismo supremo! ¡Viva la estupidez en siete versiones! ¡Viva nuestro cripto dictador!


