"la Amazonía no es únicamente un espacio de riqueza natural y cultural, también es un territorio donde convergen intereses económicos, ambientales y sociales vinculados con la explotación petrolera y minería, proyectos hidroeléctricos y de infraestructura, expansión agropecuaria, conservación de bosques, turismo, economías ilegales. Este cruce de intereses convierte a la región en un espacio de disputas sobre el uso del suelo, los recursos naturales y el territorio, pero también sobre el derecho a participar y decidir sobre el futuro de las comunidades y pueblos que lo habitan."
"Con un análisis de costo-beneficio extendido, en el tiempo y tomando en consideración todos los factores, desaparecen como humo las ventajas con las que la propaganda minera se cobija. Los cálculos sobre los ingresos fiscales que generaría la actividad son, en su mayoría, proyecciones de las propias empresas, no verificadas de forma independiente, ya que el contenido real de los yacimientos se desconoce con precisión en al menos el 90% de los casos. Como estrategia para atraer inversionistas y presionar a los países para aprobar proyectos mineros, las empresas generalmente publican cálculos y proyecciones sobredimensionados que, además, normalmente, no incorporan los costos ecológicos y sociales. Y cuando el país se vuelve dependiente de esos ingresos, siempre escasos, termina relegando sectores como la agricultura o el turismo, para luego tratar de enfrentar el colapso cuando el mineral -no renovable, al fin y al cabo - se agota… tal como sucede con el petróleo."
"Ante tal conjunto de circunstancias, los pueblos originarios son considerados estorbos o peligros por los Estados nacionales, que en la hora presente ejercen un racismo más abierto que nunca. Un clasismo descarado. Un autoritarismo sin contrapesos. En los países andinos y sobre todo el extremo sur se les persigue como “terroristas” cuando protestan o resisten. Lo que pretenden los Estados nacionales, y en el fondo real el capitalismo global, son los territorios de los pueblos, sus riquezas naturales. Sobre las amenazas cumplidas, y las pendientes, de desalojo, extraccionismo, manipulación religiosa y genocidio “blando”, les caen las afectaciones ambientales por el desquiciamiento global de un planeta hipercontaminado que se calienta, enfría, seca e inunda a escalas inusitadas. Los pueblos originarios y campesinos que viven todavía y resisten, desde el Polo Norte inuit hasta la Araucanía mapuche son la última barricada y la última frontera de la Madre Tierra, la Pachamama."
"En la Asamblea Nacional, está en trámite el proyecto de “Ley Orgánica Intercultural para el Manejo, Protección y Uso Sostenible de los Páramos y otros Ecosistemas de Altura”. Dada la trascendencia de la materia a regularse, es necesario desarrollar el más amplio debate social sobre este proyecto de ley, por lo que es necesario conocer sus aspectos principales, siendo este el objeto del presente artículo."
"En lugar de desaparecer, muchos pueblos comenzaron a hablar de su cultura con una fuerza que antes no se veía. Aborígenes australianos, inuit, pueblos de Nueva Guinea, comunidades del Pacífico y muchos otros empezaron a utilizar la palabra cultura para defender sus territorios, negociar con los gobiernos, reclamar derechos y hacerse visibles en un mundo que durante mucho tiempo los dio por desaparecidos."
"Una civilización que sacrifica todo en nombre del crecimiento termina empobreciéndose espiritualmente. Una sociedad que mide el valor humano únicamente por la productividad termina destruyendo aquello que hace humana a la humanidad. El desafío de nuestro tiempo no consiste simplemente en regular la tecnología ni en redistribuir mejor la riqueza. El desafío es mucho más radical: recuperar la capacidad de vivir fuera de la lógica de la esclavitud interiorizada."
"El empleo llegaría a 800 personas, dicen en la propaganda oficial; los datos que se establecen para el funcionamiento de la planta hablan de 54 personas. Estos ofrecimientos, como se constata de forma permanente, se desvanecen muy pronto. Es más, al no tener los pobladores de la zona conocimientos sobre la minería y sobre las tecnologías utilizadas, la mayoría de la fuerza laboral calificada vendrá de otras ciudades e, incluso, de otros países. La presencia de personal de otras partes y sus necesidades culturales suele generar más conflictos, delincuencia, y otros problemas sociales, como la prostitución, aumento del alcoholismo, drogadicción y violencia intrafamiliar. Por estas y otras razones, las mujeres son las más afectadas por la minería. Adicionalmente, una cuestión que se soslaya siempre: entre el 80 y 90 porciento de los empleos benefician a los varones, pues se trata de actividades dominadas por la impronta patriarcal."
"Y es en esta cualidad indígena-campesina de la movilización donde precisamente radica la causa estructural subyacente de todo el malestar social, y que cualquier proyecto político, de izquierdas o derechas, ya no puede eludir. En Bolivia ya no se puede gobernar sin los pueblos indígenas. No es un tema de opción ideológica, preferencia moral o benevolencia. Es un dato estructural de la realidad sociológica del país."
"resulta insuficiente hablar simplemente de mestizaje o de mezcla cultural. Cuando dos culturas profundamente distintas se encuentran en condiciones desiguales, no se produce necesariamente una síntesis equilibrada. Lo que suele ocurrir es que una termina predominando sobre la otra.
La cultura que posee el poder político, económico, religioso y educativo tiene mayores posibilidades de expandirse y reproducirse. La cultura subordinada resiste, pero lo hace desde posiciones cada vez más frágiles. Conserva fragmentos de memoria, prácticas aisladas y ciertos símbolos, mientras la estructura general de la vida va siendo reorganizada desde otra lógica."
"Lo que ocurre en Bolivia desde el primero de mayo de 2026 tiene al menos dos capas que es necesario distinguir antes de analizar. Por un lado, las estructuras indígenas originarias -comunidades Aymaras, quechuas y amazónicas- que poseen sistemas de gobierno propios, cosmovisiones propias y lógicas políticas que no se derivan del Estado ni de ninguna ideología importada. Por otro, las estructuras corporativas y populares — la Central Obrera Boliviana, los maestros, los transportistas, los mineros, los gremiales — organizadas desde una lógica sindical con sus propias demandas sectoriales. Muchos de sus miembros tienen ascendencia indígena, pero su forma de organizarse responde a tradiciones distintas. Lo que el gobierno de Rodrigo Paz no supo leer fue ninguna de las dos."
"Lo comunitario implica pasar del individuo aislado a la relacionalidad viva; de la acumulación al equilibrio; de la dominación a la participación; de la competencia a la complementariedad; de una razón fragmentada a una conciencia integrada de la vida. Implica comprender que el ser humano no existe separado de la comunidad, de la naturaleza ni del cosmos, sino que emerge en y a través de esas relaciones. Pero este giro exige una transformación más profunda que cualquier reforma institucional o cambio de gobierno: la reconstrucción de la subjetividad. Reaprender a vivir en relación, transformar nuestros deseos, sanar las fracturas interiores producidas por siglos de colonialismo, modernidad y separación, y generar experiencias reales de comunidad donde pueda florecer otra forma de existencia."
"Los gobiernos presentan a la minería como boya de salvación de la economía nacional, justamente cuando declinan naturalmente las reservas petroleras: ese es el caso de Ecuador. Sin embargo, los datos que presentan sobre los posibles ingresos al fisco son ficticios, porque se basan en supuestos. Por ejemplo, los contenidos de los yacimientos y, por ende, lo que podrían generar para el país en cuanto a beneficios fiscales, no se conocen a ciencia cierta, en al menos 90% de los yacimientos. Como estrategia para atraer inversionistas y presionar a los países a aprobar proyectos mineros, las empresas generalmente publican cálculos y proyecciones sobredimensionados, sin que hayan sido verificados por entidades independientes."
"No parece que la aplicación de la medida de excepción pueda resolver los problemas que atosigan al gobierno. No parece tener posibilidades para desbloquear mediante el uso de la fuerza y la extensión de la represión. Habríamos llegado, hipotéticamente, dicho de manera provisional, a una situación parecida a un estancamiento circunstancial, que puede modificarse cualquier rato, dependiendo de la correlación de fuerzas. A lo que apuntamos no es tanto al desenlace, sino al análisis del sitio, de la táctica del sitio, de la ocupación territorial y del cerco, que se ha venido repitiendo a lo largo de la historia."
"Con la sentencia de la CC, quedan atrás la división, enfrentamiento y brotes de violencia generadas en la comunidad indígena campesina de Molleturo, las acusaciones de delincuentes y terroristas a los defensores del páramo, el agua y el ambiente. Como resultado de esta lucha, se plantó otro hito para la defensa del agua de los habitantes y se evidenció una vez más la necesidad de la unidad comunitaria y social para el logro de objetivos de los bienes y causas comunes."
El artículo, elaborado en el marco del proyecto “Transición energética justa, popular e inclusiva y economías transformadoras en países amazónicos”, pone el foco en América Latina y el Caribe. En esta región, la expansión de proyectos extractivos y las llamadas “soluciones” energéticas siguen generando tensiones sobre los territorios, los ecosistemas y las comunidades.
"Frente a este panorama, el documento recoge experiencias de Bolivia, Brasil, Colombia y Perú que muestran caminos alternativos. Son iniciativas impulsadas desde los propios territorios que combinan energías renovables, organización comunitaria y economías locales, planteando una transición energética que no solo cambie las fuentes, sino también las reglas del sistema."