"Y es en esta cualidad indígena-campesina de la movilización donde precisamente radica la causa estructural subyacente de todo el malestar social, y que cualquier proyecto político, de izquierdas o derechas, ya no puede eludir. En Bolivia ya no se puede gobernar sin los pueblos indígenas. No es un tema de opción ideológica, preferencia moral o benevolencia. Es un dato estructural de la realidad sociológica del país."
"resulta insuficiente hablar simplemente de mestizaje o de mezcla cultural. Cuando dos culturas profundamente distintas se encuentran en condiciones desiguales, no se produce necesariamente una síntesis equilibrada. Lo que suele ocurrir es que una termina predominando sobre la otra.
La cultura que posee el poder político, económico, religioso y educativo tiene mayores posibilidades de expandirse y reproducirse. La cultura subordinada resiste, pero lo hace desde posiciones cada vez más frágiles. Conserva fragmentos de memoria, prácticas aisladas y ciertos símbolos, mientras la estructura general de la vida va siendo reorganizada desde otra lógica."
"Lo que ocurre en Bolivia desde el primero de mayo de 2026 tiene al menos dos capas que es necesario distinguir antes de analizar. Por un lado, las estructuras indígenas originarias -comunidades Aymaras, quechuas y amazónicas- que poseen sistemas de gobierno propios, cosmovisiones propias y lógicas políticas que no se derivan del Estado ni de ninguna ideología importada. Por otro, las estructuras corporativas y populares — la Central Obrera Boliviana, los maestros, los transportistas, los mineros, los gremiales — organizadas desde una lógica sindical con sus propias demandas sectoriales. Muchos de sus miembros tienen ascendencia indígena, pero su forma de organizarse responde a tradiciones distintas. Lo que el gobierno de Rodrigo Paz no supo leer fue ninguna de las dos."
"Lo comunitario implica pasar del individuo aislado a la relacionalidad viva; de la acumulación al equilibrio; de la dominación a la participación; de la competencia a la complementariedad; de una razón fragmentada a una conciencia integrada de la vida. Implica comprender que el ser humano no existe separado de la comunidad, de la naturaleza ni del cosmos, sino que emerge en y a través de esas relaciones. Pero este giro exige una transformación más profunda que cualquier reforma institucional o cambio de gobierno: la reconstrucción de la subjetividad. Reaprender a vivir en relación, transformar nuestros deseos, sanar las fracturas interiores producidas por siglos de colonialismo, modernidad y separación, y generar experiencias reales de comunidad donde pueda florecer otra forma de existencia."
"Los gobiernos presentan a la minería como boya de salvación de la economía nacional, justamente cuando declinan naturalmente las reservas petroleras: ese es el caso de Ecuador. Sin embargo, los datos que presentan sobre los posibles ingresos al fisco son ficticios, porque se basan en supuestos. Por ejemplo, los contenidos de los yacimientos y, por ende, lo que podrían generar para el país en cuanto a beneficios fiscales, no se conocen a ciencia cierta, en al menos 90% de los yacimientos. Como estrategia para atraer inversionistas y presionar a los países a aprobar proyectos mineros, las empresas generalmente publican cálculos y proyecciones sobredimensionados, sin que hayan sido verificados por entidades independientes."
"No parece que la aplicación de la medida de excepción pueda resolver los problemas que atosigan al gobierno. No parece tener posibilidades para desbloquear mediante el uso de la fuerza y la extensión de la represión. Habríamos llegado, hipotéticamente, dicho de manera provisional, a una situación parecida a un estancamiento circunstancial, que puede modificarse cualquier rato, dependiendo de la correlación de fuerzas. A lo que apuntamos no es tanto al desenlace, sino al análisis del sitio, de la táctica del sitio, de la ocupación territorial y del cerco, que se ha venido repitiendo a lo largo de la historia."
"Con la sentencia de la CC, quedan atrás la división, enfrentamiento y brotes de violencia generadas en la comunidad indígena campesina de Molleturo, las acusaciones de delincuentes y terroristas a los defensores del páramo, el agua y el ambiente. Como resultado de esta lucha, se plantó otro hito para la defensa del agua de los habitantes y se evidenció una vez más la necesidad de la unidad comunitaria y social para el logro de objetivos de los bienes y causas comunes."
El artículo, elaborado en el marco del proyecto “Transición energética justa, popular e inclusiva y economías transformadoras en países amazónicos”, pone el foco en América Latina y el Caribe. En esta región, la expansión de proyectos extractivos y las llamadas “soluciones” energéticas siguen generando tensiones sobre los territorios, los ecosistemas y las comunidades.
"Frente a este panorama, el documento recoge experiencias de Bolivia, Brasil, Colombia y Perú que muestran caminos alternativos. Son iniciativas impulsadas desde los propios territorios que combinan energías renovables, organización comunitaria y economías locales, planteando una transición energética que no solo cambie las fuentes, sino también las reglas del sistema."
"La Secretaría de Pueblos, dependiente del Ejecutivo, actúa aquí como instrumento de control. Mientras el registro de la Conaie se resolvió en días[3], el de la Ecuarunari acumula meses de observaciones y plantones. Iza lo dijo con crudeza: “A las organizaciones que no están de acuerdo con el Gobierno les están poniendo trabas para obtener los registros”. Es la táctica clásica de la oligarquía: dividir para reinar, burocratizar para desmovilizar y judicializar para criminalizar. Al permitir que esta disputa alimente las dilaciones de la Secretaría, Corpukis — consciente o inconscientemente — juega a favor del Gobierno."
"Los fondos territoriales son mecanismos financieros diseñados por movimientos indígenas, afrodescendientes y comunitarios locales para canalizar recursos directamente a los territorios y las comunidades, respondiendo así a las realidades de quienes viven y gobiernan en ellos. Son mecanismos participativos, moldeados por las prioridades locales y la visión política de estos movimientos. "
"Cada vez más el concepto de nación se desplaza al futbol. Ya el monopolio de la violencia lo han perdido los estados porque está el crimen organizado, su infiltración es real. El mercado ya no es nacional, sino trasnacional. También está el monopolio de las noticias falsas, ahora ya no es del gobierno, las redes sociales controlan. El capitán reiteró que “el Estadonación no tiene ninguna capacidad de decisión. No pueden decir que México es soberano, si ni siquiera puede decidir si le manda petróleo a Cuba.”
"Si el Pachakutik que anunciaron los sabios de Abya Yala está comenzando a manifestarse, su significado no debe interpretarse de manera superficial. No se trata simplemente del retorno político de antiguos pueblos ni de la restauración literal de modelos pasados. Se trata del retorno de una forma distinta de comprender la vida. Durante los últimos cinco siglos la civilización dominante se organizó sobre una premisa fundamental: la separación entre el ser humano y la naturaleza. Las culturas de Abya Yala comprendían la vida desde otra perspectiva. El ser humano no era dueño de la tierra, sino parte de un tejido mayor de relaciones entre comunidad, naturaleza y cosmos."
02 de enero 2026
Leónidas Iza:
Tu elección como presidente de la ECUARUNARI no solo confirma tu peso político, sino también una contradicción histórica que el...
"El análisis histórico de la religión organizada, particularmente del cristianismo institucional, evidencia su uso recurrente como mecanismo de legitimación del poder político, la violencia y la dominación cultural. Las atrocidades cometidas “en nombre de Dios” no constituyen anomalías, sino el resultado de estructuras teológicas articuladas con proyectos imperiales y coloniales."
"...planteamos una salida por izquierda y desde abajo; y luchamos para que la crisis la paguen los capitalistas, que la provocaron y no el pueblo trabajador, a punta de ajuste, extractivismo y saqueo imperialista. No aceptamos su gasolinazo, que no solo atenta contra la calidad de vida de la inmensa mayoría, sino que, además, sacrifica nuestros territorios al imperialismo. Sabemos que si el Estado no hubiese subvencionado al sector privado, no necesitaríamos ningún gasolinazo. Rechazamos sus intentos privatizadores, tanto del litio, como de cualquier bien común natural, ya sea por decreto o a través de la Asamblea Legislativa; por ser anticonstitucional, pero fundamentalmente por colocar el lucro por encima del bienestar humano y ecológico."