Las consecuencias que sufre el viejo continente, que cediĂł progresivamente su soberanĂa al aceptar la ocupaciĂłn militar por tropas de la OrganizaciĂłn del Tratado del AtlĂĄntico Norte, estĂĄn ya palpĂĄndose.
El año veinte del siglo XXI transcurre con la primera âpandemia globalâ âvalga la tautologĂa- que afecta a la especie humana. El SARS-CoV2 es el protagonista y ocasionĂł una peste de tal propagaciĂłn, que todas las anteriores no alcanzaron. Ha demostrado suficiente poder para enfilar a la humanidad en un largo, doloroso y conflictivo tiempo. Aunque no tendrĂĄ la mortalidad de la precedente, la âgripe españolaâ, se ha catalogado como âla emergencia sanitaria mĂĄs importante de los Ășltimos tiemposâ(1).
Impunidad, corrupciĂłn, conservadurismo y defensa de los intereses de los millonarios son caracterĂsticas similares de Trump y los desgobiernos de Añez y Moreno. En el caso latinoamericano surgen organizaciones crĂticas contra las redes oligĂĄrquicas, en el que puede aparecer un nuevo ciclo populista o popular.
La guerra econĂłmica de EE.UU. y China va tomando el cariz de permanente. En el escenario de crisis, primero el gobierno chino acusĂł a EE.UU. de diseminar el virus en Wuhan usando soldados estadounidenses, ahora Trump le imputa a China.