"La mejor forma de rendir homenaje a Víctor Jara es a través de la difusión de su música. En 1973, año del cruento golpe militar de Pinochet y la CIA contra Salvador Allende, yo apenas había acabado de conocer a Víctor Jara a través de un compañero de aula, Miguel Mora (fundador y líder del conjunto “Pueblo Nuevo”). La interpretación de “Plegaria a un Labrador” por parte de Miguel me impresionó tanto que a partir de entonces, y aunque no era fácil acceder a mucha discografía en el Ecuador, Víctor Jara pasó a constituirse en uno de mis autores favoritos, y un referente, hasta ahora."