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jueves, marzo 5, 2026

ATROCIDADES DE LA RELIGIÓN Y LA IGLESIA A NOMBRE DE DIOS – Atawallpa Oviedo Freire

25 de enero 2026

El análisis histórico de la religión organizada, particularmente del cristianismo institucional, evidencia su uso recurrente como mecanismo de legitimación del poder político, la violencia y la dominación cultural. Las atrocidades cometidas “en nombre de Dios” no constituyen anomalías, sino el resultado de estructuras teológicas articuladas con proyectos imperiales y coloniales.

Este texto distingue entre religión institucional y espiritualidad, distinción clave para comprender dicha violencia.

1. El genocidio de Abya Yala
Antes de la conquista europea, Abya Yala albergaba entre 60 y 75 millones de habitantes (Mann, 2005). Para el siglo 17, la población se había reducido drásticamente, con una mortalidad estimada entre 50 y 60 millones de personas, lo que constituye el mayor colapso demográfico de la historia humana (Cook, 1998; Koch et al., 2019).

La historiografía contemporánea subraya que este colapso no puede explicarse únicamente por epidemias. La violencia militar, la esclavitud, el trabajo forzado, el despojo territorial y la destrucción de sistemas productivos fueron legitimados ideológicamente mediante la Doctrina del Descubrimiento y otras elaboraciones teológicas coloniales.

2. Sacralización de la violencia
Las Cruzadas (siglos 11-13) constituyen un ejemplo temprano de guerra sacralizada, en la que la Iglesia transformó el asesinato en acto moralmente legítimo mediante la promesa de indulgencias. Este proceso eliminó límites éticos a la violencia, mostrando cómo la religión institucional puede operar como amplificador del conflicto armado.

3. Destrucción de saberes y control social
Entre los siglos 15 y 18, la caza de brujas afectó principalmente a mujeres y se dirigió contra saberes médicos, comunitarios y espirituales no controlados por la Iglesia. Desde la historiografía crítica, este fenómeno ha sido interpretado como violencia epistémica, orientada a destruir conocimientos alternativos y consolidar el control clerical y estatal sobre los cuerpos.

4. Religión y esclavitud
La esclavitud transatlántica fue ampliamente justificada mediante interpretaciones bíblicas que negaban la plena humanidad de los pueblos africanos. Instituciones religiosas participaron activamente en este sistema, demostrando el papel de la teología como racionalización moral de la violencia económica.

5. Genocidio cultural y violencia contemporánea
En los siglos 19 y 20, internados indígenas administrados por iglesias buscaron erradicar lenguas, identidades y espiritualidades, configurando lo que hoy se reconoce como genocidio cultural (Truth and Reconciliation Commission of Canada, 2015). A ello se suman los abusos sexuales y su encubrimiento institucional, que evidencian una continuidad estructural en la priorización del poder sobre la vida.

Conclusión
Las atrocidades cometidas en nombre de Dios responden a la fusión histórica entre religión institucional y poder político-colonial. Reconocer este patrón no implica negar la dimensión espiritual de la experiencia humana, sino descolonizarla, liberándola de estructuras que han utilizado lo sagrado para asesinar y someter hasta el presente. Y que no pararan hasta que cada uno se deslinde de las iglesias y recupere lo espiritual, viendo lo sagrado en todo lo existente, para amarlo y cuidarlo.

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1 COMENTARIO

  1. Como casi siempre Atawallpa cae en falacias:
    1.”Antes de la conquista europea, Abya Yala albergaba entre 60 y 75 millones de habitantes (Mann, 2005). Para el siglo 17, la población se había reducido drásticamente, con una mortalidad estimada entre 50 y 60 millones de personas, lo que constituye el mayor colapso demográfico de la historia humana (Cook, 1998; Koch et al., 2019).”
    Aunque las cifras pueden ser verdaderas, Cook y Mann se olvidan del mestizaje que redujo la población considerada “indígena”.
    2.”La esclavitud transatlántica fue ampliamente justificada mediante interpretaciones bíblicas que negaban la plena humanidad de los pueblos africanos. Instituciones religiosas participaron activamente en este sistema, demostrando el papel de la teología como racionalización moral de la violencia económica.” Verdad a medias, la esclavitud existió antes del cristianismo.
    ….”liberándola de estructuras que han utilizado lo sagrado para asesinar y someter hasta el presente.” Totalmente de acuerdo, lo espiritual debe estar libre de las estructuras jerárquicas que lo atan.

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