En julio de 1990, casi un mes después del primer levantamiento indígena moderno, se realizó en Quito el Primer Encuentro Continental de Pueblos Indios dentro de las actividades de la Campaña 500 años de Resistencia Indígena y Popular. La idea era rechazar las celebraciones del V centenario del llamado “Encuentro de dos mundos” que desde los Estados y gobiernos de América Latina, España y Portugal venían promoviendo.