Según el antropólogo José Matos Mar, “las comunidades indígenas del área centro-andina (Ecuador, Perú y Bolivia) constituyen una forma propia y peculiar de organización social de un amplio sector de la población campesina del  país y responden a un  tradicional patrón de establecimiento, claramente diferenciado dentro del conjunto de instituciones de las sociedades en que están insertas. Su importancia es tal que conjuntamente con la hacienda es uno de los pilares de la estructura agraria andina.

#OrangeShirtDay: Los sobrevivientes de los internados hablan, buscan la verdad y la sanación

El 30 de septiembre o el #OrangeShirtDay se ha convertido en Canadá, y lentamente en los EE. UU., en un día de resistencia y resiliencia para los varias generaciones de sobrevivientes de los internados indígenas: una cruel práctica colonial de separación de familias y niños, forzados a una “asimilación” en la sociedad capitalista cristiana blanca, que comenzó en la década de 1860 y duró más de un siglo.

Los pueblos originarios de Abya Yala fueron grandes culturas y civilizaciones (Incas, Mayas, Aztecas,  Guaraníes, entre otros), tuvieron  una clara división social y una cosmovisión precisa muy desarrollada.  Adaptados  a distantes  geografías crearon un arte muy elevado, tecnologías y conocimientos. Aspectos que las historias oficiales siempre  han encubierto por defender  el “ego superior” europeo.

En las academias, cumpliendo con el pronunciamiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) sobre el Año de las Lenguas Indígenas, se ha comenzado a discutir los problemas  que  enfrentan esos idiomas.  Es un hecho que la situación lingüística se caracteriza por el entrelazamiento de relaciones económicas, políticas, ideológicas, étnicas, sociales, culturales.