Es indudable que la guerra de información se ha convertido en el principal campo de batalla para el gobierno del Ecuador en el PARO NACIONAL 2022; muchos ciudadanos, con la experiencia de la desinformación emitida por los medios tradicionales en el Levantamiento de Octubre de 2019, decidieron informarse a través de redes sociales, en donde hemos recibido un bombardeo simbólico, por parte de la Policía Nacional y el Municipio de Quito
¿Cómo podemos construimos una paz en medio de la miseria? Y es que la paz de las élites se traduce en un anhelo por el silencio de la población que vive en extrema pobreza. Para ellos y ellas, el trabajo del campo no tiene ningún valor ni económico ni simbólico, la consiga “dejen trabajar” supone que los indígenas no lo hacen, mientras se quejan de que no hay alimentos en las ciudades. Levantarse a labrar la tierra no es trabajo para una élite colonial de hacienda. El trabajo cuasi esclavo, el concertaje, sigue estando presente en la memoria de explotación.
Doce días han transcurrido de seguir, a la distancia,[1] la masiva y polarizada información sobre el ParoNacional en Ecuador. Navego entre ella y como punto de partida de este análisis, señalo que se ha informado ya de al menos 5 personas fallecidas y decenas de heridos, constatación de que el gobierno ha emitido dos respuestas incongruentes a la creciente multitud movilizada a nivel nacional. Por una parte, una campaña de comunicación sobre su supuesta apertura al diálogo para alcanzar la paz, junto con una serie de medidas anunciadas, poco meditadas, que no han satisfecho a las organizaciones convocantes, por considerarlas irrisorias.
Si bien la victoria no se concretó en la primera fecha como esperaba la coalición del Pacto Histórico, ahora la fórmula tendrá quizá un giro discursivo –con un enunciado emocional- para lograr ser la verdadera fuerza del cambio esperado, frente a la propuesta del empresario inmobiliario, Rodolfo Hernández.
Hace unas semanas la sala de cine de la Casa de la Cultura inició un proyecto para dar la opción a las y los niños de ver una filmografía diferente a la que se proyecta en las salas comerciales.
Definitivamente el mundo obrero y popular cambió. Este Primero de Mayo, en Quito, dos años después de ausencias proletarias en las calles por la pandemia por covid-19, hubo contrastes que envían un mensaje a la conciencia política del Ecuador del siglo XXI.
Fiel a las recomendaciones de organismos supranacionales como la UNESCO, el currículo ecuatoriano mantiene el formato de las áreas de conocimiento como Lengua, Matemática, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. Conservar esta división es insistir en que el hábito lector es jurisdicción del área de lenguaje y literatura. Nada más falso para un autodidacta, ya que este personaje no solo lee literatura sino otros temas. Nada más insultante para un autor de libros, pues los escritores indagan, dominan y mezclan muchas áreas de conocimiento. Cuando se leen libros se aprende de todos los campos, y es el intelecto el encargado de organizarlos y sistematizarlos.
"Son 33 pacientes por año los que fallecen en el Ecuador en la lista de espera”, explica con cierta apatía el doctor y médico cirujano Patricio Ortiz, director del Indot. La cifra parece menor en comparación con otros países y causales de muerte; sin embargo, ese número representa dolor, impotencia, esperanzas pérdidas y, sobre todo, una llamada que nunca llegó.
A medida que va avanzando el proceso constituyente en Chile, a través de la aprobación de distintas normas en el pleno de este inédito órgano democrático, la ansiedad, preocupación e incluso terror de algunos sectores más conservadores de la sociedad chilena no se han hecho esperar, uno de ellos, ha tenido una fuerte visibilidad en el último mes en la prensa oligopólica chilena, como es el caso del grupo llamado Amarillos x Chile.
El ataque militar de Rusia contra Ucrania comienza a marcar un nuevo orden en la política internacional, con tres grandes potencias compitiendo por posiciones de supremacía y control que amenazan la hegemonía de Estados Unidos.
La incorporación de más insectos a la dieta humana podría combatir el cambio climático y ayudar a alimentar a una población mundial en crecimiento. En América Latina, este futuro alimento ya está aquí y tiene profundas raíces ancestrales. Pero, ¿pueden los activistas culinarios luchar contra el escepticismo y cambiar el paladar de las y los latinoamericanos a tiempo?
La profundidad de la expansión del capitalismo en el campo exige mirar la realidad con otros ojos, hablamos de un modelo de desarrollo que, a pesar de los avances constitucionales y la presión indígena campesina, ha instalado un régimen de dominación y explotación en el campo de enorme eficiencia, sobre todo, porque cala en el corazón y la subjetividad de las y los campesinos.
El 8 de enero de 1988, Carlos Santiago y Pedro Andrés Restrepo Arismendy, dos hermanos, el primero de diecisiete años y el segundo de catorce, salen de su casa ubicada en la urbanización Miravalle, en un vehículo Trooper, rumbo al norte de la ciudad de Quito, para recoger a un amigo y llevarlo hasta el aeropuerto. Santiago y Andrés nunca llegaron a su destino.
Lanzarse un proyecto necesario de regularización de extranjeros en Ecuador, como el planteado por Mauricio Montalvo y Luis Vayas, podría tener consecuencias en el electorado ecuatoriano con fobia al extranjero, en especial en Quito, una de las ciudades que acoge a más población venezolana en condición de movilidad en el Ecuador.
Este logro de la vacunación masiva ha sido opacado por la débil recuperación de la economía en relación al promedio de la región y los descuidos a los que se ha sometido a la salud pública, su personal y sus hospitales. Si bien el nuevo gobierno ha apostado por la vacunación para rescatar la economía, en la práctica el 2021 cerró con un crecimiento de la economía en torno al 3%, muy por debajo de la caída de casi 8% en el 2020.