✍🏽 Por Hugo el búho🦉

Suben los combustibles, sube el hueso y nos tuercen el pescuezo. El regalito que faltaba para que “el ruedas”, ese señor mal ensamblado, se despida. Después de que el pan subirá de 12 a 20 centavos este 24 de mayo, ya ni Cristo tiene esperanzas. Él, que multiplicaba los panes, hoy no le quedará más remedio que dividir las penas. Las cosas como son: al pan, pan y al Boltaire, hijo de polvo sin hornear. Porque primero fue el verbo, luego –seguro–, el pan. Gracias a sus medidas tomadas en plena pandemia (hasta pandemia empieza con pan), hoy veremos cómo todo se va por las nubes.

Por Hugo el búho

Como periodista acreditado por la Revista “La Máscara Democrática”, asistí al evento en Miami, en donde el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, era el orador principal. Desde ahí ya empieza la broma. ¿Orador principal? Ese señor que no articula dos frases coherentes; que no es capaz de emitir una declaración si no hay texto en letra 28 y con dibujitos; que lo único que repite como loro son las veinte frases de autoayuda que se aprendió cuando era Vicepresidente; que escribe pañal con hache intermedia. Ese señor era el orador principal del foro de Defensa de la democracia de las Américas.

Por Hugo el búho*

¿Seguro que su programa se llama ”Encuentro”?  Ah ya, encontrarse entre todos, menos con los venezolanos, con los cubanos. Y lo dijo un experto en buenos modales. Un comunicador que sabe de buena música. ¿O sea que para tener buenos modales hay que erradicar a los cubanos y venezolanos que adoctrinan a nuestros niños? Ya. Los pocos amigos de las dos nacionalidades mencionadas que conozco, y que radican en el país, no se les pasa por la cabeza semejante idea. Al contrario, quieren saber poco o nada de los gobernantes y política de sus países de origen. 

Por Hugo el búho

Ni uno solo. Desde ya. Antes que se posesione. Los sectores de izquierda y progresistas no deben caer en la trampa de “hay que darle tiempo”; “esperemos seis meses”; “no hay que ser radicales”. No. La elección de Guillermo Lasso es un desastre para el país. Y a los desastres se los combate desde el vamos. No se puede ser un ternurita como el Bonil, quien ya le mando besos y abrazos a Guillermo. Lo que se viene -y no hay que ser brujo para saberlo- son privatizaciones de todo lo que sea público. El monseñor de la banca ya lo dijo: “el problema económico de nuestro país está en el sector público”. Tarjeta amarilla para lo que el señor bastón considera un gasto. 

Por Hugo el búho 🦉

¡Ganamos! ¡Por fin ganamos! Bueno, siempre hemos ganado (risas del auditorio), pero hoy se sentará en Carondelet uno de los nuestros, uno de nuestro fino abolengo. Ya no necesitaremos mensajeros ni recaderos ni badulaques como el que ya se va. (risas de la primera fila). Hoy es un gran día. Les invito a brindar por Guillermo, por su perseverancia, por su tesón, por sus zapatillas rojas (risas en do mayor). Todo era cuestión de tiempo para que los que saben, gobiernen. Queremos agradecer a Jaime, nuestro hermano de sangre, por su gran apoyo y por nunca desmayar para que los vagos, los del páramo, los “quiero todo gratis”, los comunistas, se salgan con la suya (el auditorio se pone de pie y aplaude por varios minutos). 

Por Hugo, el búho

Gracias a un “topo” (periodista infiltrado conocido con el alias de Charlie Wiski) -quien estuvo trabajando en la Asociación de Bancos Privados del Ecuador desde hace dos años- este medio pudo tener acceso a un documento que los banqueros le enviaron -en calidad de extremadamente reservado- al presidente Moreno. A continuación, reproducimos su contenido. Advertimos que el texto puede herir susceptibilidades, sobre todo, si los lectores de este documento vivieron el feriado bancario y sus familiares tuvieron que emigrar. 

Por Hugo el búho

Señor Presidente Constitucional recientemente vacunado:

Tengo 78 años. Tengo diabetes. Tengo hipertensión. No tengo seguro social. Tengo la sensación que una de estas me muero. El covid no perdona. Pero antes de morirme, permítame decirle, con todo el cariño del mundo, que es usted una basura. He odiado a todos los ex presidentes, a todos. Ridículos seres que piensan que les debemos algo por haber hecho nada. Pero usted es un caso excepcional. Usted y sus amigos, usted y el banquero, usted y Nebot, usted y quienes lo sentaron en Carondelet,  merecen todo el desprecio del mundo.

Por Hugo el búho

¡Qué vergüenza! ¡Qué indignación! Ya somos centro de muchas críticas, no solo porque nos ven como negocio y no como centro académico; además ciertos personajes que salen de aquí han sido nefastos en este gobierno, como el ministro Zevallos, entre otros. Y encima usted, usted que se dice ético, que como Canciller debería ser un ejemplo para la juventud UDLA, usted se ha vacunado con otro grupo de privilegiados. ¡Qué vergüenza! 

Por Hugo el búho

Viejos como el odio de dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo oportunista se empozara en el alma… ¡yo no sé!

Se busca a un par de mayorcitos, quienes fueron vistos por última vez en el sector de Chimbacalle. Se sabe que estaban perdidos porque, -se sabe también- su domicilio está ubicado en lugares exclusivos. En su vida han de ver pisado el sur, por lo tanto, se presume que ya están seniles, lo que hace que confundan sur con norte, este y oeste.

Por  Hugo el búho

El Marcelo siempre quiso emular al matraca. Siempre. Lástima que a duras penas se parece en el bigote. Hay que decirlo: podremos detestar al Nebot. Sí. Obvio. Pero, hay que reconocerle su inteligencia, siempre al servicio de los oligarcas que son de su marca. Ha gobernado el país sin sentarse en Carondelet. En cambio, ese clon mal hecho del Dotti es un socialcristiano sin registro sanitario. Un paliducho y balbuceante fachito que tiene la desfachatez de llamarse así mismo, periodista. 

Por Hugo el búho

Habrá que aplaudirle al ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, que conjuga el verbo rebuznar de memoria. Habrá que felicitarle por lo pilas que es. No se iba a perder la oportunidad de vacunarse siendo una especie de iluminado de la salud pública. “En homenaje a los médicos que han muerto y se han sacrificado”, él se arriesgará y pondrá el hombro, vacunándose, a pesar del riesgo que implica. Claro, no ven que no se ha comprobado si la vacuna es eficiente para deficientes mentaficientes. 

Por Hugo el búho

Estimado Presidente de Carondelet.-

He sido nombrado desde la Secom para escribir un informe sobre los debates de los candidatos y generar conclusiones sobre qué mismo pasó. La verdad sea dicha:los candidatos son tan pero tan malos, tan mediocres, que, si usted hubiera participado, les hubiera barrido. Todos extrañamos a Alvarito, porque él sí es un meme de cepa, no como éstos que son un mal remedo del empresario al que le negaron la candidatura. 

Por Hugo el búho

Y aquí les dejo mi testamento, medio en prosa, medio en verso, pero igual de justo y generoso con los que destruyen la nación al revés y al derecho. Sabrán disculpar los adjetivos de espeso calibre y lo macabro de mis deseos. Pero como ya estoy de partida, el texto debe ser contundente, para que los aludidos entiendan que con la burla y la risa nos vengamos de quienes han jodido al Ecuador. Para ustedes, canallitas, con dulzura y harto amor:

Por Hugo el búho*

Quito, 13 de diciembre de 2020.- Vilma Vargas, la conocida y reconocida Vilmatraca, es caricaturista, artista, arquitecta y dueña de un humor crítico muy original. Tiene una trayectoria de más de veinte años, por el que ha recibido algunos reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos, el Premio Humor Gráfico de las Américas. 

Le pillamos para esta entrevista con La Línea de Fuego en un momento de desintoxicación de la política. “Me saturé”, nos dijo. “Estoy en una crisis existencial, creativa”, aseguró. Ante la insistencia, esta mujer puruhá, oriunda de Riobamba, que vive en Chambo, nos permitió conversar como mandan los protocolos de la pandemia y las nuevas tecnologías: vía zoom. 

Primero nos confesó que no le gustan las entrevistas, “yo prefiero dibujar, lo que yo pienso está en mis dibujos, mis dibujos ya hablan por mí, no necesito hablar más”. Pero ya conectados, sincrónicamente, no nos quedó otra que conversar.