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LA BASE DE MANTA NO SIRVIÓ PARA COMBATIR EL NARCOTRÁFICO – Alberto Acosta

28 de octubre 2025

En 1999, cuando el Ecuador, durante el gobierno del democristiano Jamil Mahuad, vivía otra de sus mayores crisis, de forma reservada, sin autorización del Congreso Nacional, se permitió la instalación de lo que se conoció como Base de Manta.

En esa época, los Estados Unidos pretendían, una vez más, consolidar su hegemonía en la región. Empezaba la ejecución del Plan Colombia con el afán de enfrentar el narcotráfico, como rezaba el discurso oficial. Luego de 10 años de su operación, dicha base, a contrapelo de quienes sostienen lo contrario, no contribuyó a resolver o al menos a disminuir el flagelo del narcotráfico. Durante su existencia, los envíos de droga se triplicaron, la tasa de criminalidad se disparó.  Decenas de personas, particularmente pescadores, denunciaron abusos de parte de soldados yanquis. Su accionar sirvió incluso para interceptar de forma violenta a compatriotas emigrantes en alta mar.*

Cuando el presidente Velasco Ibarra dijo NO !!!

NO OTRA VEZ TROPAS YANQUIS EN GALÁPAGOS

El domingo 7 de diciembre de 1941, el continente americano estaba consternado por el ataque japonés a Pearl Harbor. En esos días, el Ecuador vivía una gravísima crisis política. La provincia de El Oro estaba invadida por tropas peruanas; agresión con la que Lima trataba de imponer un arre­glo limítrofe. Ese ataque peruano en contra de Ecuador no preocupaba mayormente en la región. Eso si, los países americanos se movilizaron rápidamente para “defender la democracia”, amenazada por el ataque nipón.

En ese mismo mes, sin que el Estado ecuatoriano hubiera aún concedido oficialmente la autorización, contingentes de la marina y del ejército norteamericano ocuparon posiciones estratégicas en Baltra, en las Islas Galápagos, y también en Salinas, en la Península de Santa Elena.

Recién el 24 de enero de 1942 se firmó el convenio para normalizar la presencia de tropas de los EE.UU. en Salinas y el 2 de febrero en Baltra. Entre estas dos fechas, con la presencia de soldados peruanos en territorio ecuatoriano y con una enorme presión panamericana, el 29 de enero de 1942, se firmó el Protocolo de Paz, Amistad y Límites de Río de Janeiro, con el que Ecuador perdió el acceso al Amazonas.

Cuando ya se avizoraba el fin de la Guerra Mundial, los EEUU trataron de prolongar la ocupación de esas dos bases por 99 años, con un pago de 20 millones de dólares. El presidente José María Velasco Ibarra NO cedió a las pretensiones de Washington, que ofrecía recursos económicos para ayudar a solventar los graves problemas económicos existentes. Sería el primero de julio de 1946 cuando se retiraron las tropas norteamericanas.

Las afectaciones al ambiente están documentadas: se conoce que se aplanó una montaña en Baltra; que se provocó la destrucción del hábitat de muchas especies nativas por la construcción de las pistas de aterrizaje, las carreteras y las viviendas para la tropa, así como por los ejercicios bélicos en el archipiélago, e incluso que la presencia de esas tropas contribuyó a la llegada de varias especies extrañas en ese entorno.

Al salir, sus soldados dejaron desmanteladas las instalaciones militares y en escombros las construcciones, botando al mar gran parte de los equipos que no pudieron o quisieron retirar. Quedaron también los restos de varios aviones estrellados en el mar de las Galápagos, en cuyo fondo inclusive se han detectado bombas y otros instrumentos de guerra.

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