Es el medio día de un martes o miércoles, nada extraordinario, salvo el intenso calor que sentimos dentro del vehículo en el que nos movemos desde un punto de la ciudad hasta nuestra casa. Mi compañera es la encargada de poner la música, yo le pido un tema que por alguna razón me viene a la mente en ese preciso momento: “Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos”. La canción suena y pienso: ¿Cómo puede ser que una canción tan vieja (lanzada en 1984) siga teniendo una letra tan vigente cuarenta años después?
“Para turistas gente curiosa, es un sitio exótico para visitar. Es solo un lugar económico, pero inadecuado para habitar…”. Grita Jorge González mientras las guitarras brillosas de Claudio Narea acompañan su voz. El sol sigue afrentoso en el cielo de esta ciudad cada vez más caotizada por el tráfico y el desorden de sus habitantes. El escritor Huilo Ruales Hualca la describe como Los Kitos infiernos,
La canción sigue sonando: “Y el inocente pueblo de Latinoamérica llorará si muere Ronald Reagan o la reina…” Pienso en Donald Trump hospitalizado, y sus seguidores tercermundistas rezando por su salud “Como si esa gente sufriera del subdesarrollo, estamos en un hoyo…”. Semáforo en rojo, el poco viento que entraba por las ventanas del carro desaparece. Adentro del vehículo nos estamos cocinando porque el aire acondicionado no funciona. Avanzamos un poco y la letra sigue: “Gente sucia vagando en las calles, dispuesta a venderse por algunos USA dollars”. El eterno amor de los latinos por los Estados Unidos. El amor platónico. El amor prohibido. El amor inalcanzable. El sueño húmedo de los sudacas.
Entonces recuerdo un verso de Caterina Scicchittano que había leído en la mañana “¿Estoy exagerando? Sí, pero con razón. Huir de Latinoamérica sería renunciar al amor. Yo quiero quedarme acá. Necesito seguir en este país para ver en qué culmina esta violencia. Vos no lo entenderías”.
De repente suena «Por qué no se van” de Los Prisioneros y el sol no deja de quemar. Esa enorme masa naranja en el cielo que brilla igual aquí y en el norte, en el sur, en el este y el oeste. Semáforo en verde.


