"A estos riesgos graves de la democracia, sobrevienen consecuencias relacionadas con la generación de un ambiente propicio de burla a las leyes, lo cual incentiva la corrupción, el cinismo, la antiética y finalmente la delincuencia, por lo que las acciones irregulares, ilegales y arbitrarias de entidades públicas caminan en sentido contrario a la lucha contra la violencia y la inseguridad."