"El favoritismo de Iván Cepeda no implica una victoria asegurada en la elección presidencial. De no ganar en primera vuelta, o no obtener una ventaja considerable hacia la segunda, la reelección del progresismo estaría en serios problemas. Un escenario polarizado hacia la segunda vuelta podría serle adverso si se considera el reciente intervencionismo electoral del gobierno de Estados Unidos en la región. En un contexto de polarización, o de empate técnico entre las dos fuerzas en contienda, el gobierno de Trump podría inclinar la balanza. La inquietud por la reciente filtración de audios del narcotraficante hondureño Juan Orlando Hernández es apenas una manifestación de ese riesgo."